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miércoles, 10 de octubre de 2018

EL DARRO DE GRANADA


La carrera del Darro es una de las calles más antiguas de Granada, así como una de las más transitadas debido a su indiscutible belleza e importancia histórica. Recorrerla es un paseo que ningún visitante se debe perder, pues permite contemplar la imponente figura de la Alhambra en lo alto de los bosques que la rodean así como escuchar el murmullo del río Darro que transcurre paralelo a su lado izquierdo.

Las aguas del río descienden limpias y tranquilas, bajo los ancestrales puentes del Aljibillo, Chirimias, Cabrera y Espinosa que conectan la carrera con el barrio de la Churra. También se puede apreciar en su margen izquierdo los restos del puente del Cadí, del siglo XI, que comunicaba la Alhambra con el barrio del Albaicín.

Enfrente del puente de Espinosa se encuentran los baños árabes del Bañuelo, y un poco más adelante, el convento de Santa Catalina de Zafra y la casa de Castril, ejemplo de la belleza renacentista del siglo XVI, que actualmente es la sede del museo arqueológico. Frente a ellos se encuentra la iglesia de San Pedro y San Pablo, magnífica obra de estilo mudéjar. Finalmente, la carrera se abre en una plaza que conecta con el paseo de los Tristes.
Más información en: http://www.granadatur.com/monumento/185-carrera-del-darro/

Fachada de la Casa de Castril
En la Carrera del Darro, casi llegando al Paseo de los Tristes, este caserón del siglo XVI, que desde 1917 alberga el, hoy temporalmente cerrado, Museo Arqueológico y Etnológico de Granada, ha sido fuente de innumerables relatos románticos que han llegado hasta nuestros días.

Balcón de la Casa de Castril
Foto de Paul Hermans

La causa principal de tantas habladurías es un misterioso balcón tapiado, que hace esquina en la segunda planta del edificio, mirando hacia la misma carrera del Darro, y sobre cuyo dintel reza una frase esculpida en piedra: “Esperándola del cielo”. La explicación más plausible es que el noble que mandó contruir la casa, el piadoso don Hernando de Zafra, quisiera inscribir esa frase por su fe y en alusión a la vida eterna. Sin embargo, las leyendas han rodeado a esa casa y ese balcón cegado casi desde su construcción, alimentadas por los numerosos rumores de que una misteriosa joven, vestida como en la Edad Media, vaga llorando por las habitaciones, apareciendo y desapareciendo entre lamentos y sollozos.

La tragedia en Granada

Cuentan que el viudo don Hernando de Zafra, secretario de los Reyes Católicos, vivió en esta casa con su hija Elvira, una hermosa joven que antes de cumplir los 18, se enamoró de Alfonso de Quintanilla, perteneciente, como no, a una familia rival a de su padre.
Interior de la Casa de Castril
Una noche, ante la ausencia de don Hernando de la vivienda, los dos amantes se encontraron en la intimidad de los aposentos de Elvira. Sin embargo, el padre decidió volver antes de lo esperado y un paje que servía a la familia, Luisillo, se apresuró a entrar en la habitación para alertar a los dos enamorados. El noble tuvo tiempo de huir por el balcón abierto, pero don Hernando sorprendió al paje en la habitación junto a su hija a medio vestir, y creyó que el pobre criado era el amante de su hija.
Inmediatamente, el ofendido y deshonrado padre, mandó ejecutar a Luisillo, ahorcándolo en el mismo balcón por el que la noche antes había logrado huir el verdadero amante de Elvira. De nada le sirvió implorar piedad y justicia divina por el tremendo error que se estaba cometiendo con él. “Colgado quedarás, esperándola del cielo”, le respondió don Hernando. Esa misma frase fue la que hizo esculpir sobre el mismo balcón del que colgaba Luisillo, para advertir a todo el que se atreviera a cortejar a su hija de lo que podía esperar si se atrevía a deshonrarla.
Casa de Castril
Al mismo tiempo, hizo tapiar el balcón por el que él creía que había entrado la deshonra a su casa y confinó a su hija Elvira en esa misma habitación, para que no pudiese volver a ver la luz del día. Ante tanta desgracia, la desdichada Elvira no soportó la soledad de su encierro y se quitó la vida con un veneno en sus aposentos.
fuente: https://www.ciceronegranada.com/blog/leyendas-de-granada-tragedia-romantica-darro/

CORRAL DEL CARBÓN DE GRANADA

fuente: http://www.alhambra.info/alhambra_guia_granada/guia_granada_monumental_historia.asp?monumento=Corralcarbon

La alhóndiga de los mercaderes. Fue depósito de grano, almacén y albergue de viajeros
La Alhóndiga Yidida o Corral del Carbón, nombre que recibió tras la conquista castellana por hospedarse en él los comerciantes del carbón, se construye a principios del siglo XIV y es el único edificio de este tipo que se conserva íntegramente en España. Está situado en la antigua zona de la medina de Granada, núcleo principal de la ciudad, cercano a la Alcaicería – mercado de la seda- y a la mezquita mayor. Las alhóndigas eran edificios públicos destinados a albergar a los comerciantes y sus productos, así como a guardar cereales provenientes del campo para ser subastados. Lo más monumental del edificio lo constituye su magnífica portada, formada por un gran arco de herradura y decorada con una inscripción de alabanza a Allah, junto a motivos vegetales y geométricos. A través de un doble zaguán se entra en un amplio patio rodeado de tres pisos de galerías donde se encuentran las diversas dependencias. En el centro del patio, un pilar de dos caños recibe, según recoge la tradición, agua de los dos ríos principales de Granada, el Darro y el Genil.
El nombre original del Corral del Carbón fue Alhóndiga Gigida, fue construido a comienzos del Siglo XIV y se usaba como almacén de mercancías y albergue de mercaderes. Es de especial interés por ser el único edificio de este tipo conservado íntegramente en España.
En tiempos cristianos se utilizó como hospedaje de carboneros, de ahí su nombre; posteriormente pasó a ser corral de comedias y, por último, casa de vecindad, hasta que en 1933 fue adquirido por el Estado y restaurado por el arquitecto Leopoldo Torres Balbás.
El edificio tiene planta cuadrangular, con un pabellón de entrada con un gran arco de herradura, que da paso al vestíbulo, con bella cúpula de mocárabes. Sobre la puerta de entrada hay una ventanita gemela. Desde aquí accedemos al zaguán, con arcos en sus costados, desde el que accedemos al patio del edificio, rodeado por galerías que se abren en los tres pisos del edificio. En el centro vemos una fuente de piedra con dos caños

miércoles, 3 de octubre de 2018

CAPILLA REAL DE GRANADA


 Este nuevo lugar de enterramiento real supone construir, decorar y amueblar un edificio, crear una institución con personas, dotarlo económicamente, todo ello con las garantías jurídicas suficientes para su permanencia y vida. 

El diseño de la Capilla Real se inició en 1504, siendo trazada por Enrique Egas siguiendo los deseos de austeridad de la reina católica. El edificio se construyó en estilo gótico entre 1505 y 1517. Como los Reyes Católicos murieron antes de su finalización, en un principio fueron enterrados en el monasterio de San Francisco de la Alhambra. Cuando la Capilla Real fue terminada los restos de los Reyes Católicos fueron trasladados, siendo enterrados a su lado los cuerpos de Felipe I El Hermoso y Juana I La Loca. La Capilla va recibiendo el precioso legado de los Reyes Fundadores: Pinturas, reliquias, libros, tapices y textiles, ornamentos y vasos litúrgicos. 

En el centro de la capilla encontramos los sepulcros de Isabel y Fernando, de Doménico Francelli, y los de Juana y Felipe, hechos por Bartolomé Ordoñez. Los sepulcros son altos y casi a la altura de tabernáculo (simboliza la cercanía de los reyes a Dios). Pueden verse en la Capilla Real los sepulcros de: 

•Isabel I de Castilla, reina de la Corona de Castilla. 
•Fernando II de Aragón, rey de la Corona de Aragón. 
•Juana I de Castilla, reina de las coronas de Castilla y de Aragón. 
•Felipe I de Castilla, el Hermoso, rey consorte de Castilla. 

http://capillarealgranada.com


CATEDRAL DE GRANADA









https://es.m.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Granada

La catedral de Granada es uno de los edificios clave de la arquitectura española. Se asienta sobre la gran Mezquita nazarí de Granada.
A comienzos del siglo XVI, poco después de la caída de Granada en manos de los Reyes Católicos, se encargó a Juan Gil de Hontañón y Enrique Egas las obras de la catedral.
Inicialmente fue un proyecto gótico, tal y como era habitual en la España de las primeras décadas del siglo XVI. Sin embargo, se relevó a Egas y se encargó la obra a Diego de Siloé en 1529 que retomó la proyecto aprovechando lo ya construido y modificando el planteamiento hacia una estética plenamente renacentista.
La Catedral de Granada es un gran edificio de cinco naves separadas por pilares con columnas clásicas y girola. Destaca la preciosa Capilla Mayor, donde se encuentran las estatuas orantes de los Reyes Católicos.
La catedral de Granada es también conocida por su gran fachada barroca proyectada por Alonso Cano en 1667. Cano crea un amplio espacio no muy recargado mediante tres calles con sus respectivas puertas flanquedas por pilastras que soportan sendos arcos con casetones.
Siloé proyectó inicialmente dos altas torres. Una no se llegó a realizar y la otra sólo alcanzó 57 metros de los 81 con que había sido concebida.
La catedral de Granada fue concluida en 1704.

Fuente: arte guias.com

martes, 22 de enero de 2013

ARTE DE AL-ANDALUS: MEZQUITA DE CÓRDOBA, ALHAMBRA DE GRANADA Y MEDINA AZAHARA (CÓRDOBA)


1.-LA MEZQUITA DE CÓRDOBA. Siglos Vlll - Xl. PLANTA Y NAVE.

Introducción.


La mezquita Mayor de Córdoba es el edificio emblemático del arte hispano musulmán, tanto por su antigüedad (786-1031), como por ser la más importante manifestación del poder religioso y político.


La mezquita presenta una planta rectangular construida en piedra sillar, en la que podemos distinguir una zona de patio o sahn y una parte cubierta o haram. El Haram se encuentra subdividido en naves perpendiculares al muro de la Quibla, en el que se encuentra el mihrab.






















Uno de los elementos más significados por su novedad es el nuevo sistema de soportes de las naves basado en una superposición de columnas en la parte inferior y pilares, apeados sobre una pieza cruciforme con modillones de rollos, encima. Los pilares se enlazan entre sí por arcos de medio punto en la parte superior y de herradura enjarjados en los pilares en la parte media. De este modo, los arcos de herradura realizan una labor de entibo evitando el uso de tirantes de madera. Sobre los arcos descansa la techumbre del edificio formada por tableros de madera sobre vigas transversales.





Análisis de la obra.
La concepción arquitectónica y espacial de la mezquita de Córdoba tiene como base la estrecha relación que existe entre el Islam y el Arte. En efecto, en una religión teocrática en la que Dios es uno, permanente e inmutable, en un mundo mudable y perecedero, el arte sólo tiene sentido como glorificación de Dios y testimonio de fe, pero a la vez como manifestación de la contingencia de las criaturas.

Es, pues, el fundamento religioso el que marca las características que aparecen en la mezquita:

- Desprecio por el exterior del edificio. Se manifiesta en la pobreza del exterior de la mezquita, especialmente si la comparamos con el interior, en la ausencia de ventanas, el predominio del muro en el que sobresalen los grandes contrafuertes, etc.

- Ausencia de una forma específica para una función específica. La mezquita se concibe como una obra abierta a las necesidades de la comunidad religiosa y por lo tanto a las ampliaciones necesarias. En efecto, Abd-al-Rahman I construyó una mezquita de once naves y doce tramos. Esta primera construcción la amplió Abd-al-Rahman II por el lado de la quibla en ocho tramos y en tiempos de Abd-al-Rahman III se renovó el patio con un pórtico y se construyó un gran alminar de 50 m.
Durante el reinado de al-Hakam II se realizó la ampliación más espectacular con la construcción de ocho tramos y el actual muro de la quibla, así como el mihrab y la maqsura. Por fin, durante el gobierno de Almanzor se produjo la última ampliación, añadiendo lateralmente ocho naves, lo que descentró completamente el eje axial del mihrab.

-Preocupación por el espacio interno, profundamente desmaterializado a través de la decoración, cuyo papel es fundamental porque hace desaparecer las estructuras y potencia el carácter perecedero de la obra.
La variedad decorativa de la mezquita sigue la tradición musulmana y en ella podemos encontrar todo tipo de materiales: piedra, madera, cerámica vidriada, yeso, mármol, etc., y de técnicas: mosaico, taracea, talla...

En cuanto a los temas, en la mezquita conviven las superficies de entramados vegetales, ataurique, junto a composiciones geométricas de lacería sencilla y bandas de decoración epigráfica con versículos del Corán.



La importancia de la decoración alcanza su esplendor en la ampliación de al-Hakan II en la que se extiende extraordinariamente el uso del arco especialmente en el tramo de la nave central, en los próximos al mihrab y en la maqsura donde aparecen los arco apuntados, lobulados y entrecruzados que sin perder su función constructiva se convierten ahora en un elemento estético de importancia ineludible. Asimismo se construyen cuatro cúpulas gallonadas con una lujosa decoración, con el fin de resaltar la nave central y la zona de la maqsura.



Mención aparte merece el mihrab que, flanqueado por un gran arco de herradura encuadrado en un alfiz, se convierte en el punto focal de la decoración.







Significado.

Unido a este profundo significado religioso la mezquita de Córdoba ostenta un significado áulico, pues la actividad constructiva, especialmente de las mezquitas mayores, era una potestad del soberano y, por tanto, una manifestación de su poder.

Para conseguir estos fines, los soberanos de al-Andalus crearán un lenguaje arquitectónico en el cual la tradición de sus antepasados Omeyas se unirá a las tradiciones romano-visigodas y especialmente al arte cristiano con el que conviven estrechamente.



Si estas tradiciones son fáciles de detectar en la planta basilical, el alminar, la doble arquería o el arco de herradura, es en el mihrab donde estos referentes se hacen más explícitos, tanto por la forma como por la decoración.

En cuanto a la forma, el tramo que incluye el mihrab y la maqsura reproduce los ábsides y el iconostasis de una iglesia mozárabe, como San Miguel de Escalada.

Respecto a su decoración, presenta dos peculiaridades:

Primera, la introducción de la epigrafía coránica, usada por primera vez por los Omeyas en la cúpula de la mezquita de la Roca en el S. VII. La epigrafía cumplía un cometido decorativo, pero a la vez se convertía en un mensaje para el fiel que lo leía, al igual que ocurría con las imágenes en los templos cristianos, aunque respetando el aniconismo tradicional.

Y segunda, el uso del mosaico para decorar el gran arco de entrada al mihrab y la cúpula del tramo delante del mismo. Esta técnica anticuada había sido usada por los omeyas para decorar la Gran Mezquita de Damasco y de nuevo la usará al Hakam II, aunque para hacerlo deba pedir ayuda al emperador bizantino Nicéforo Phokas, tal como hubo de hacer su antepasado.

Función.

En 1236 Córdoba cayó en manos de Fernando III, rey de Castilla. La gran Mezquita de Córdoba formaba parte del mito de Córdoba como centro de una cultura poderosa y aparentemente invencible. Sus formas visuales habían llegado a representar la presencia islámica en la península.

Los cristianos que conquistaron Córdoba comprendieron que podían conseguir mucho más poder adueñándose de su extraordinaria metáfora que destruyéndola. Es por ello que, el mismo año de su conquista, fue purificada para el culto cristiano consagrándola como Catedral de Sta. María, y que a partir de 1523 se comenzara la construcción de una vasta catedral en el centro de la misma.




2.-LA ALHAMBRA DE GRANADA. Siglo XlV.

Introducción.

El último ejemplo y sin duda el más esplendoroso de la arquitectura áulica hispano-musulmana es la ciudad fortaleza de la Alhambra construida durante los siglos Xlll al XV por los reyes nazaríes de Granada, en especial por Yusuf I y Muhammad V.

La Alhambra es la única ciudad palaciega que nos ha llegado prácticamente entera y en buen estado de conservación, lo cual fue debido a la protección que sobre ella ejercieron los RRCC y los monarcas de la Casa de Austria, en cuyo poder quedó en concepto de Casa Real, después de la conquista. Sin embargo esta preocupación quebró con la llegada de los Borbones al trono.

En 1870 la Alhambra fue declarada Monumento Nacional, y entre 1923 y 1936 Torres Balbás realizó una reconstrucción que, aunque con sentido conservacionista, presenta algunos fallos, como han demostrado las investigaciones realizadas en los años noventa..


Análisis de la obra.
La Alhambra es una ciudad palatina construida sobre una loma a cuyos pies se encuentra la ciudad de Granada. Su precedente fue un castillo fortaleza del S. IX, ampliado posteriormente por los almorávides y convertido en ciudad palatina por los nazaríes.

El recinto, totalmente amurallado y con una alcazaba en su zona W, contenía seis palacios más dos torres de muralla adaptadas al uso doméstico.
De los seis palacios cuatro fueron destruidos, conservándose el palacio de Comares y el de los Leones como anexo (la Casa Real Vieja), al palacio renacentista de Carlos V.






La Alhambra presenta tal riqueza arquitectónica y, sobre todo, decorativa que ha sido considerada por GRUBE y JONES como el ejemplo perfecto de arquitectura musulmana en la que la simplicidad de su exterior o de sus elementos constructivos contrasta con la exuberancia de la decoración interior de sus salas, patios o miradores.

Las grandes salas aparecen cubiertas por cúpulas de mocárabes o espléndidas techumbres de madera con decoración de lacería. Sus paredes están cubiertas en su parte inferior por zócalos de azulejos de cerámica con motivos de complicada lacería, mientras su parte superior se cubre con paneles de yeso tallados con formas vegetales de tradición almohade.

Los decorativos arcos de medio punto, bien angrelados o con mocárabes, son sustentados por columnas de finos fustes, anillados en su parte superior. Los capiteles se separan de la tradición califal, adoptando una forma cúbica con decoración de hojas de acanto muy estilizadas o de mocárabe.

Mención aparte merece el uso importantísimo de paneles decorativos que contienen epigrafía y presentan la novedad de incluir, junto a la temática coránica tradicional, composiciones de tres grandes poetas. Estos artistas, por medio de sus poesías, no sólo desvelan el significado de las distintas estancias, sino que introducen constantemente referencias cósmicas, todas ellas con la finalidad de exaltar el poder del soberano y relacionarlo con la divinidad.

Función y significado.

Como arquitectura palaciega se inspira en la ciudad de Madinat-al-Zahra mandada construir por Abd-al-Rahman III en las afueras de Córdoba. Y del mismo modo que en Madinat-al-Zahra la presencia del soberano y su corte determinan un tipo de arquitectura cuya función principal es dejar constancia del poder y la autoridad del rey

La jerarquización de la sociedad musulmana y el poder autocrático del soberano se manifiestan en una jerarquización del espacio físico de modo que la ciudad palatina se coloca en un punto elevado desde el cual el soberano puede físicamente dominar la ciudad plebeya situada a sus pies.

Asimismo la propia morfología de la ciudad palatina concentra en la zona noreste el barrio real en el que se acumulaban los seis palacios, orientados al norte, coronando las alturas del terreno para aprovechar todas las vistas.

El Acceso a la presencia del soberano se hacía, a través de unos complejos itinerarios que, siguiendo un ritual exquisitamente marcado, comenzaban en la Puerta de la Justicia y acababan desembocando en el Palacio de Comares donde el soberano se hacía visible a sus súbditos, bien en audiencia pública o privada.

La audiencia pública tenía lugar en el Patio del Cuarto Dorado, verdadera fachada de acceso al palacio de Comares. En su porche, protegido por un alero, verdadero dosel, símbolo de la divinidad o de la realeza, el soberano impartía justicia, apoyado sobre la pared más fastuosamente decorada de la Alhambra.


Al fondo del palacio de Comares, en el Salón de Embajadores o Salón del Trono, se celebraban las audiencias privadas. Como ha demostrado Cabanelas, el techo de madera de este salón representaba los siete cielos superpuestos del Cosmos musulmán sobre los que se encuentra, en su centro, el trono de Dios. Siempre que el soberano se sentaba en el trono quedaba cubierto y protegido por este techo, convirtiéndose este interior en un reflejo cósmico dentro del cual el gobernante tiene su lugar.

Es muy interesante destacar el papel que desempeña en el palacio la distribución del agua y de los jardines, cuyo fin no es solamente artístico, si tenemos en cuenta que el soberano es la sombra de Dios en la Tierra y que los jardines y el agua están asociados a la imagen del paraíso musulmán.

El patio típicamente hispano-árabe, rectangular, con fuente o alberca en el centro, y arquerías en los extremos que daban acceso a ricas alcobas o grandes salas, constituye el núcleo de los dos palacios:


Uno, el Patio de los Arrayanes, ocupado por una gran alberca y rodeado por un jardín cuyas plantas dan hoy nombre al Patio, se constituye en el eje del palacio de Comares. Al fondo del patio la gran torre de Comares, símbolo de autoridad real, se refleja sobre el estanque.



El otro, el Patio de los Leones ocupado por un jardín cuatripartito, dividido axialmente por paseos pavimentados, en cuyo centro se encuentra la fuente de bronce que ha dado nombre al patio, reúne a su alrededor las dependencias del palacio de su nombre. Los pabellones, así como las salas de Dos Hermanas y Abencerrajes, están, también, recorridos en su parte central por pequeñas acequias y en su centro se encuentran pilas o surtidores.

De una cierta tendencia al barroquismo manierista podemos caracterizar el arte nazarí. Tendencia que no constituye un exceso gratuito de ornamentación, sino, más bien, un rasgo estilístico de una civilización refinada que hizo del lujo un modo de reafirmar sus señas de identidad cultural.

fuente:artebajocinca lpm


3.- MEDINA AZAHARA

Medina Azahara es, sin embargo, una de las piezas menos conocidas y visitadas del patrimonio español. 
Medina Azahara o Madinat al-Zahra es una ciudad islámica de 112 hectáreas de superficie. Fue mandada construir por el primer califa de al-Andalus, Abd al-Rahman III en el año 936 ó 940, como parte del programa político, económico e ideológico puesto en marcha tras la instauración del califato. Como residencia personal y sede del gobierno, la zona palaciega albergaba las viviendas de los dignatarios más importantes y el conjunto de los órganos administrativos del Estado, que fueron trasladados desde Córdoba.

Durante los reinados de Abd al-Rahman III y al-Hakam II, la ciudad se convirtió en la capital de al-Andalus y por sus salones desfilaron los embajadores procedentes de los países mediterráneos y de la actual Centroeuropa.

Entre los años 1010 y 1013, durante la guerra civil que puso fin al califato omeya, se inició su abandono y saqueo y sus restos se utilizaron como cantera para otras construcciones.

Madinat al-Zahra es considerada como una de las cumbres del arte islámico, tanto por su estructura y disposición urbana como por la diversidad de sus materiales, las soluciones arquitectónicas empleadas y la extraordinaria riqueza y calidad de sus programas decorativos.

En el conjunto arqueológico se identifican los siguientes edificios y construcciones:

Salón Rico o salón de Abderramán III

Era utilizado para la recepción de embajadas importantes, así como para celebrar las fiestas anuales de ruptura del ayuno y de los sacrificios, que tuvieron lugar en Medina Azahara entre los años 971 a 976.
Este salón está decorado con relieves en mármol en sus zócalos, seguido por relieves de distintos motivos hasta la típica cubierta de artesonado de madera.

Constituye la pieza maestra del conjunto arquitectónico que incluye el Jardín Alto. Ambos, el Salón y Jardín, forman parte de una misma concepción con fuerte simbolismo religioso y político, que tiene por objeto la magnificación del califa.

Casa de los Visires


La sala de cinco naves de la Casa de los Visires se abre hacia una ancha y elevada acera, desde la cual bajan unas escaleras hacia una gigantesca plaza cuadrada, hoy adaptada como jardín.
Durante mucho tiempo fue llamado “la Casa del Ejército” pues las medidas de la sala y de la explanada parecen aludir a funciones representativas. Sin embargo hoy se supone que el edificio estaba a disposición del personal encargado de la administración.

Muralla y puerta norte


La medina estuvo rodeada por una fuerte muralla, que constituye más un límite que un dispositivo militar estrictamente defensivo. Sólo ha sido excavado el tramo central de la muralla norte, construida con sillares de piedra caliza, como toda la ciudad. Al exterior se refuerza con torres rectangulares y en el interior presenta contrafuertes.
En el centro de esta muralla norte se abre una puerta donde existía un camino que conectaba Medina Azahara con Córdoba.

Mezquita Aljama


En la terraza inferior se sitúa la Mezquita Aljama. De planta rectangular, aparece orientada hacia el sureste y sus elementos básicos (patio, sala de oración y alminar) se organizan según el esquema característico del occidente islámico.
La sala de oración es de planta basilical, con cinco naves separadas por arquerías de herradura. Al noroeste se levanta el alminar, de planta cuadrada al exterior pero octogonal al interior.

En el lateral oriental del Jardín Alto, un pasadizo cubierto (sabat) permitía al califa desplazarse hasta su interior, salvando el desnivel de la calle con un puente del que solo restan sus arranques.

El suelo de la sala de oración estaba cubierto con esteras de esparto, algunos de cuyos restos aparecieron en la excavación.

Se construyeron una serie de habitaciones frente a la fachada principal de la mezquita, que tanto por la distribución y emplazamiento, se pueden identificar como una casa de limosna (dar al-sadaka).

Visitar Medina Azahara es un complemento ideal al paso por Córdoba para llevarse una imagen completa de la vida de aquel Al Andalus.

Fuente | Portal de Museos y Conjuntos Arqueológicos de la Junta de Andalucía.