domingo, 1 de diciembre de 2019

martes, 26 de noviembre de 2019

Ruta Magallanes Elcano

 

 

Historia del Archivo de Indias

Los Comerciantes de América, en el siglo XVI, usaban las gradas de la Catedral para sus transacciones. El Cabildo de la Catedral, para evitar los excesos cometidos por los comerciantes, que en ocasiones  usaban el templo para sus negocios, instaló cadenas y vigilancia en los alrededores de la Catedral. El rey Felipe II decidió en 1584 la construcción de un edificio para sede de la Lonja, que se llevaría a cabo en la misma Avenida, junto a la Catedral.

El Archivo Indias de Sevilla se creó en 1785 por mano del rey Carlos III, con el objetivo de centralizar en un único lugar la documentación referente a la administración de las colonias españolas hasta entonces dispersa en diversos archivos: Simancas, Cádiz y Sevilla.

Desde entonces y en distintas remesas se van incorporando los fondos de las principales instituciones relacionadas con las Indias hasta convertir al archivo en el principal depósito documental para el estudio de la administración española en el Nuevo Mundo y las Filipinas.

Es el mayor archivo existente sobre la actividad de España en América y Filipinas conteniendo información sobre la historia y la geografía de aquellos territorios.
Cuenta con unos 43.000 legajos, con unos 80 millones de páginas y 8.000 mapas y dibujos , que ocupan más de nueve kilómetros lineales. Hay documentos de gran  valor histórico: textos autógrafos de Cristóbal Colón, Fernando de Magallanes, Vasco Núñez de Balboa, Hernán Cortés o Francisco Pizarro.

Puerta del Perdón

Es la puerta más antigua de la Catedral de Sevilla y podemos acceder a ella a través de la calle Alemanes, desde donde nos ofrece una impresionante visión.

La primera fecha en la que está datada esta puerta es en el año 1196 cuando el emir al-mu´minin, Abu Yusuf, ordenó que la explanada de la mezquita se ampliase. De hecho, en sus orígenes esta puerta tenía una función militar.

¿Por qué del Perdón?

A partir de 1407 se conoce como Puerta del Perdón, una denominación muy habitual para las portadas de acceso a las catedrales e iglesias de España. Por este acceso entraban aquellos malhechores que se acogían a la protección de la iglesia una vez que se habían arrepentido por sus pecados.

Acceso a la Mezquita

Fuente: Wikimedia Commons

Al igual que la de la Catedral de Córdoba, esta puerta es el antiguo acceso a la mezquita.

La puerta de bronce

Fuente: Wikimedia Commons

La propia puerta es uno de los elementos más interesantes de esta fachada, ya que está realizada con dos grandes hojas de madera de cedro revestidas con chapas de bronce revestidas por motivos de lacerías y atauriques, e inscripciones que repiten versículos del Corán como “el poder pertenece a Alá” y “la eternidad es de Alá”.

El relieve

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Fuente: Wikimedia Commons

El relieve principal de esta fachada es una obra de Miguel Perrín realizada entre 1519-1522 y representa la expulsión de los Mercaderes del Templo.

Rodeada por los arcángeles

Fuente: Elliott Brown / Flickr

La puerta está flanqueada por el arcángel Gabriel, San Pedro, San Pablo y la Virgen Anunciada. Como curiosidad, la escultura de San Pablo presenta una particularidad: tiene una tercera mano bajo él.

Puerta del Postigo

Como bien sabes, en sus orígenes Sevilla estaba rodeada por grandes murallas de las que todavía se conservan vestigios que nos permiten saber los límites y accesos de esta. Entre arcos y postigos, había más de una veintena de accesos, aunque hoy solo se conservan 3 de ellos: la Puerta de la Macarena, la Puerta de Córdoba y el Postigo del Aceite.

Este último se encuentra en la zona que antiguamente era el Puerta de Indias, junto al edificio de correos en el histórico barrio del Arenal. Se construyó en el año 1107, siendo Ben Yusuf el gobernante de la ciudad, y fue reformado por el arquitecto Benvenuto Tortello en 1572-1573 cuando Francisco Zapata y Cisneros, I Conde de Barajas, era el alcalde de la ciudad.

Postigo del Aceite
Mercado junto al postigo. Obra de Joaquín Turina

Más tarde en el siglo XVIII se abrió en su costado derecha una capilla donde se instaló un retablo barroco con una imagen de una Inmaculada Concepción atribuida a Pedro Roldán.

Su nombre se debe a que por este acceso entraba el cargamento de aceite, ya que en las inmediaciones se encontraba el mercado y el almacén de aceites. No obstante, en el siglo XII tenía otra función de mayores dimensiones. Se le llamaba bad al-Qatay (puerta de Barcos) y se debía a que los almohades construyeron junto a este puerto las atarazanas, donde se construirían los navíos.

Atarazanas

Las Atarazanas de Sevilla, que se conservan en la actualidad en el barrio del Arenal,[1]​ constituyeron la industria naval propiedad de la Corona de Castilla en la ciudad. Estuvieron operativas entre los siglos XIII y XV. Atarazana es sinónimo de astillero.[2]

Fernando III, rey de Castilla y León, conquista Sevilla a los musulmanes en 1248. Tras realizar conquistas por gran parte de la península decide emprender campañas militares para tomar también el norte de África y prevenir así posibles amenazas que pudieran provenir de esa zona. Para ello decide construir en Sevilla varios bajeles y galeras.[10]​ No obstante, Fernando fallece en 1252 y su hijo, Alfonso X, concuerda con la utilidad de crear una flota y ordena la construcción de las atarazanas.[11]

El lugar elegido fue un terreno fuera del recinto amurallado y muy cerca del Guadalquivir, en la zona comprendida entre la torre del Oro, la torre de la Plata, la puerta del Carbón y el postigo del Aceite.

Por ello, en el barrio de El Arenal se levantaron 17 naves de fábrica de ladrillo en sentido perpendicular al Guadalquivir y delante de la cerca almohade de la ciudad, que cubrían unos 15.000 metros cuadrados.

Las Atarazanas también incluían la denominada Resolana del Río, una gran explanada de arena que llegaba hasta la orilla del Guadalquivir. Se trató de una de las mayores instalaciones industriales de la Baja Edad Media en Europa, de extensión comparable a la que tenía por entonces el Arsenal de Venecia.[3]

Arquitectónicamente se trata de una obra gótica y mudéjar construida toda ella en fábrica de ladrillo, que muestra el influjo del arte almohade en las construcciones medievales en la ciudad de Sevilla. Asombran las dimensiones de sus anchas y largas naves adosadas y cubiertas por bóvedas de arista, apropiadas para la construcción de los mayores barcos de la época. Estas naves se comunican lateralmente a través de gruesos arcos ligeramente apuntados y enfrentados entre sí que arrancan directamente desde el suelo, y que en su conjunto provocan en su interior perspectivas atractivas.

Fachada de la iglesia de la Caridad

Fachada del Hospital de la Caridad.jpg

La fachada de la iglesia, obra representativa del barroco sevillano, se encuentra estructurada en tres cuerpos de altura y presenta un esquema de gran simplicidad constructiva. Los dos tramos superiores se encuentran decorados con azulejos que representan a sus patronos San Jorge y Santiago y a las tres virtudes teologales, Fe, Esperanza y Caridad. Más abajo, a los dos lados de la puerta se contemplan esculturas de dos reyes santos: San Fernando, rey de Castilla y San Luis, rey de Francia, reflejando el carácter nobiliario que por entonces detentaba la Hermandad. La fachada aparece rematada por un ático precedido por una baranda de hierro y flanqueado por dos pináculos de ladrillo.

Torre del oro

Su altura es de 36 metros, poco más de un tercio de lo que mide la Giralda con sus 94,69 metros.

De apellido albarrana

Fuente: Sandra Vallaure / Flickr

Es una torre albarrana, es decir, formaba parte de un recinto fortificado, con el que estaba comunicado. Su función principal era defender la ciudad. Otro edificio con estas mismas características en Sevilla es la Torre de la Plata.

¿Del oro?

Se dice que su nombre se debe al brillo dorado que reflejaba la torre sobre el río. En la restauración de 2005, se averiguó que este brillo, anteriormente atribuido a un revestimiento de azulejos, se debía a una mezcla de mortero de cal y paja prensada.

Tres cuerpos, tres períodos


La Torre del Oro tiene tres cuerpos perfectamente distinguibles y cada uno de ellos fue construido en un período distinto. El primer cuerpo fue construido entre 1220 y 1221 por orden del gobernador de Sevilla almohade Abù I-Ulà. El segundo cuerpo fue obra de Pedro I el Cruel en el siglo XIV. Por último, en 1760 el ingeniero militar Sebastián Van der Borcht finalizó la torre con otro cuerpo rematado en cúpula.

Casi destruida

La Torre del Oro ha atravesado varios momentos complicados, pero uno de los más críticos fue durante la Revolución de 1868, cuando los revolucionarios demolieron los lienzos de las murallas y los pusieron a la venta. Gracias a la intervención de los hispalenses, que se opusieron en todo momento, la Torre no fue destruida.

Una hermana lusa

El 13 de agosto de 1992, año de la Exposición Universal de Sevilla, la Torre del Oro se hermanó con la Torre de Belem en Lisboa.

Fuente: sevillasecreta.co

Santa Catalina restaurada por Talavera

1923 a 1930

jueves, 14 de noviembre de 2019

Sevilla mudéjar

Cuentan que cuando el Rey San Fernando conquistó Sevilla, en 1248, su hijo Alfonso amenazó a sus habitantes con degollarlos si se les ocurría tocar una sola teja de la mezquita o su alminar, la Giralda.

Los cristianos podrían haberlo hecho. Podrían haber derribado todo aquello que dejaron los musulmanes, pero no fue así, prefirieron aprovechar su rico patrimonio. Sucumbieron ante el arte musulmán, y así nació la arquitectura mudéjar.

Mudéjar, que significa «domesticado» en árabe, en relación a los moros que permanecieron en España tras la Reconquista, es uno de los referentes más importantes del arte sevillano. Una ciudad poliédrica, ecléctica, que combina el mudéjar con el gótico, el barroco, el plateresco o, más recientemente, con el regionalismo y el racionalismo. Cuna de culturas, por algo la llaman la Jerusalén de Occidente.

Pasear por sus calles, entrar en sus templos, es retrotraerse a aquellos tiempos en los que los edificios dialogaban con el entorno, respetando su pasado, sin barbaridades como en los últimos años. Y así, ABC de Sevilla ofrecerá esas rutas culturales por la ciudad oculta.

La antigua puerta de Bab Macarana, hoy Arco de la Macarena

Cita en el Arco

La zona norte del Casco Antiguo, cuya fronteras son las murallas almohades, bebe de esa arquitectura hispano-musulmana. La ruta podría comenzar en la antigua puerta de Bab Macarana, hoy el Arco de la Macarena. Subiendo unos metros por San Luis, a espaldas de la basílica de la Esperanza, nos encontramos con San Gil . Un templo muy desconocido, pero catalogado como Monumento, que fue construido en el siglo XIII sobre el solar de una antigua mezquita, de la que aún se conservan los restos en la base de la torre y la capilla sacramental.

Iglesia de Santa Marina

De allí, por la calle San Luis, a cinco minutos, está la iglesia de Santa Marina , también destruida en la Guerra, pero que es uno de los templos más antiguos de Sevilla, construido en 1265 sobre otra mezquita. No se pierdan la torre mudéjar, de planta cuadrada y construida en ladrillo. Y, una vez dentro, observe la cúpula de la antigua capilla del infante Don Felipe, del siglo XIII, que mezcla la yesería con el ladrillo.

Parroquia de San Marcos

La calle San Luis, el cardo máximo, vuelve a servir de nexo entre templos mudéjares. A pocos metros de Santa Marina, aparece San Marcos , una de las que mejor conservan el estilo gótico-mudéjar. ¿Saben sobre qué se construyó? Sobre otra mezquita, al igual que los templos anteriores. Destaca la portada, de estilo gótico pero decorada con dientes de sierra, y en cuyo frente se halla una franja horizontal con tramos de sebka, un motivo decorativo islámico donde se entrecruzan hileras de rombos, que también se puede apreciar en la Giralda. La torre también es mudéjar y corresponde al antiguo alminar de la mezquita, y donde también se aprecian estos elementos decorativos musulmanes.

Convento de Santa Paula

Muy cerca, en Santa Paula, hay un convento cuya iglesia es una maravilla. Uno de los secretos ocultos de Sevilla. La portada combina los estilos mudéjar, gótico y renacentista… pero fíjese en las cubiertas, con bóvedas nervadas y la que está montada sobre trompas, así como el impresionante artesonado mudéjar.

Parroquia de San Román

Más adelante, la iglesia de San Román, muy castigada a lo largo de la historia, pero que fue una de las 24 parroquias en las que quedó dividida Sevilla tras la Reconquista. Las reconstrucciones que ha sufrido este templo a lo largo de los siglos ha impedido que se conserven muchos elementos de estilo múdejar. No obstante, a ambos lados de la portada existen dos ventanas con decoración islámica, con arcos poliobulados y enmarcadas por alfiz.

Santa Catalina

Santa Catalina, joya del mudéjar

En esta ruta no puede entrar Santa Catalina. Cerrado y abandonado desde hace años, este templo Monumento Nacional espera ser restaurados para volver a ofrecer sus secretos. Un templo por el que pasaba la muralla romana, y que fue construido sobre las ruinas de una mezquita, conservando parte del mihrab y del alminar en la torre. Tanta riqueza tiene esta iglesia que, además de este estilo, alberga una capilla sacramental imponente, de estilo barroco. En su interior, también es mudéjar el artesonado.

Palacio de las Dueñas

Muy cerca, está el Palacio de las Dueñas, propiedad del Ducado de Alba. Dentro, un patio andaluz con jardines y abrevadero, rodeado de arcos con columnas de mármol de estilo plateresco donde, justo encima, se aprecian otro tipo de arcos mudéjar, en una nueva galería. Machado, que nació en este palacio, lo describió como recuerdo de su niñez: «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla/ y un huerto claro donde madura el limonero;/ mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;/ mi historia, algunos casos que recordar no quiero».

San Juan de la Palma

Una de las grandes olvidadas edificaciones de estilo mudéjar es la iglesia de San Juan de la Palma. Asentada sobre una antigua mezquita, aún se conserva la bóveda de inspiración islámica de la capilla sacramental, con el artesonado de la capilla.

Palacio de los Marqueses de la Algaba

Centro de interpretación del mudéjar

Olvidado, caído en el ostracismo, el Palacio de los Marqueses de la Algaba es el mejor exponente del arte mudéjar civil en Sevilla, y desde enero de este año ha sido puesto en valor con la inauguración del Centro del Arte Mudéjar, gracias a la delegación de Participación Ciudadana del Ayuntamiento. Allí se exponen 111 piezas de este estilo artístico.

Omnium Sactorum

Este edificio, que se encuentra a las espaldas del Mercado de la calle Feria, está muy cerca también de la parroquia de Omnium Sactorum . Construida en 1249, es uno de los templos más antiguos de la ciudad, y de los mejor conservados. Llama la atención la pequeña ventana mudéjar, muy decorada. Como ocurre con San Marcos y la Giralda, la torre alberga paños de sebbka.

Convento de Santa Clara

Y, lejos de allí, en el barrio de San Lorenzo, se levanta desde 1289 el antiguo convento de Santa Clara, hoy espacio museístico y cultural, que está construido junto al antiguo palacio mudéjar de Fadrique de Castilla. De esta construcción aún permanece en pie su torre, conocida como la de Don Fadrique.

domingo, 10 de noviembre de 2019

Reales Alcázares

Sala donde Pedro I atacó a su hermanastro

https://sevillasecreta.co/reales-alcazares-de-sevilla/

jueves, 21 de marzo de 2019

EJÉRCITO ROMANO


Legionario del I secolo d.C. | Libro | La legion, Legión ...




































El ejército romano en el Alto Imperio [1º parte ...

  1. Pinturas de Guerra: Organización de las legiones romanas









MONEDAS DEL IMPERIO ROMANO


https://proyectopompeya2015.files.wordpress.com/2015/05/moneda-romana.png

El nuevo sistema monetario introducido en el año 212 a.C. que sustituyó al cobre como patrón monetario basado en el As. Este nuevo sistema monetario estaba formado además de por el sestercio, por el denario, por el quinario y por el As.

File:Quinarius Allectus galley-RIC 0128.2.jpg
Quinario de Alectus (Britania)= 5 Ases (1,65€)

1 Denario=10 Ases = 6,65€
1 Quinario=5 Ases = 3,32 €

1 Sestercio=2,5 Ases = 1,33€ (del latín sestertius, semistertius)
1 As= as = 0,33€ (del griego, eis, uno o del latín aes, bronce) moneda base desde la Monarquía en Roma.

Desde la etapa imperial, el sestercio pasó a acuñarse en bronce, para ser más tarde vuelto  en una doble serie de bronce y latón, el salario medio de un obrero de la época podía rondar entre unos 700 y 2.000 sestercios al año, la cual fue una moneda en circulación hasta finales del siglo III d.C. Suelen mostrar la imagen del emperador o algún pariente en el anverso, y en el reverso se suele conmemorar algún acontecimiento militar o político destacado.

Fuente: https://proyectopompeya2015.wordpress.com/category/monedas-romanas/

APORTACIONES DE ROMA


T1 de la prehistoria a la edad moderna




1. Acueductos y puentes

Fueron construidos con el propósito de llevar agua fresca a los centros urbanos de fuentes lejanas.  Los diseñaron en forma de grandes estructuras con arcos y con la inclinación ideal para que el agua no fluyera muy rápido (y erosionara la piedra), ni muy lento (y se evaporara o se convirtiera en barro).
Una vez que el agua llegaba a las ciudades, los grandes embalses lo sostenían. Entonces, se transformó en una red, un sistema al que se conectaban los baños públicos, las fuentes, los inodoros y las villas privadas. Además incluían canalizaciones y alcantarillados.
El primer acueducto fue el Aqua Appia (312 aC), que era   subterráneo y tenía 16 kilómetros de longitud, mientras que el puente que mejor se conserva es el Puente del Tajo en Alcántara.

2. El calendario juliano

Debe su nombre a su inventor, Julio César, quien lo creó con el objetivo de que todo el Imperio Romano compartiera un calendario común.
Se basa en la duración de un año solar, aunque lo calculaba mal en unos 11 minutos y medio, por lo que luego es sustituido en muchas latitudes por el calendario gregoriano que solo le hizo unas pequeñas modificaciones. No obstante, el calendario juliano aun es usado por muchas iglesias ortodoxas.
Instituyó los 12 meses en un año: Enero, por el dios Janus; febrero, por el festival Februa; marzo por Marte; mayo, por la diosa Maia; junio, por la diosa Juno, abril, que significa aprire o abierto en alusión al florecimiento de la primavera;  julio, por Julio César; agosto, por el emperador Augusto; septiembre, por ser el séptimo mes; octubre, por ser el octavo;  y así hasta llegar a diciembre.

3. Carreteras y autopistas

La construcción de uno de los sistemas de carreteras más sofisticados de la antigüedad, fue una de las principales razones que facilitó la expansión y el dominio del Imperio Romano.
En 700 años, aproximadamente, construyeron unas 55 mil millas de carreteras pavimentadas alrededor de la cuenca del Mediterráneo y a través de Europa, asegurando el efectivo transporte de mercancías, soldados e información.
Los romanos fueron uno de los primeros en utilizar señales de tráfico y marcadores de millas, y se esforzaron por construir rutas rectas para que el trayecto fuese más rápido.
De hecho, muchas carreteras europeas modernas siguen las antiguas carreteras romanas, ya que utilizan la ruta más directa para conectar las ciudades.

4. Números

Como con el calendario, los números romanos surgieron, entre 900 y 800 a.C., como un método de conteo estándar que pudiese ser utilizado eficientemente en comunicaciones y comercio.
Sustituyeron a unos números que no podían satisfacer las demandas que exigían los cálculos que ameritaba el comercio de la época, y aunque también tenían defectos (como la ausencia del número cero e inutilidad para el cálculo de las fracciones), es un sistema de números que aun se utiliza para diversos fines.

5. Hormigón

Una de las razones por las que estructuras como el Panteón, el Coliseo y el foro romano, se mantuvieron en pie durante tanto tiempo, es precisamente un material que usaron los romanos para edificarlos: el hormigón.
Ese compuesto que ellos crearon difiere del que se conoce en la actualidad; estaba combinado con rocas volcánicas (tobas), lo cual permitía que el hormigón resultante aguantara posibles desintegraciones químicas y por lo tanto, que las construcciones fuesen más duraderas.

6. Basílicas

Aunque hoy una basílica se asocia casi exclusivamente con la iglesia cristiana, este tipo de estructura fue creada por los romanos como un lugar para cualquier gran reunión, y el uso más común fue el de tribunales. El mejor ejemplo de este tipo de construcción es la Basílica de Severan en Lepcis Magna (216 dC).
También se destacaron en la arquitectura por la edificación de grandes baños usando sus característicos arcos y cúpulas, e incluyendo piscinas, cuartos fríos y calientes, fuentes y bibliotecas.
Además de las imponentes casas privadas con sus jardines o grandes bloques de apartamentos construidos en ladrillo, hormigón y madera, para los menos acomodados de la ciudad.

7. Periódicos

Roma fue el primer imperio que estableció un sistema para circular información entre su pueblo, denominado Acta diurnal (Eventos diarios), unas hojas de noticias escritas a mano con datos sobre acontecimientos políticos, juicios, campaña militar, ejecuciones, etc.
También contaban con el Acta Senatus, un registro de los procedimientos en el senado romano, que solo fue accesible al público tras las reformas que introdujo Julio César durante su reinado.

8. El Derecho

Siendo Roma una sociedad esclavista donde se podía ser dueño de bienes y seres humanos, era necesario regular la propiedad, establecer normas y saber castigar a quienes infringieran la ley.
Así surge el Derecho Romano, que contempla normas, leyes, códigos y disposiciones que regulaban el comportamiento en el campo civil, penal, de propiedad, herencia, diplomacia y de familia.
Su influencia fue tal que hoy, prácticamente, todos los códigos civiles de Europa y América están inspirados en el Derecho Romano.
De igual forma, fueron ellos quienes configuraron el concepto de república, según el cual los funcionarios públicos son elegidos por el pueblo a través del sufragio y de acuerdo a sus méritos. Noción muy presente en los Estados democráticos de la actualidad.

9. Ciudades basadas en el plano ortogonal o hipodámico

Aunque la idea de una ciudad creada en forma de rejilla no fue de los romanos, sí fueron los responsables de mejorarla y llevarla a una mayor escala.
Una rejilla romana básica se caracterizaba por un rectángulo o un cuadrado en una disposición ortogonal de calles, en la que las dos calles principales se cruzarían en ángulo recto en el centro de la rejilla.
De esta manera, era más fácil y natural organizar los diferentes componentes de la ciudad; viviendas, teatros, baños públicos, mercados y tiendas en bloques particulares.
Con esta configuración construyeron ciudades desde Gran Bretaña hasta el norte de África, en Italia y también en toda la región del Mediterráneo oriental.

10.  Cloacas y saneamiento

Roma tenía una extensa red de alcantarillas y drenajes que corrían a lo largo de las calles, conectada a la mayoría de las casas de la ciudad, y que era lavada con el agua de escorrentía de los arroyos locales.
Los desechos eran descargados en el río más cercano (por lo general el Tíber).
En definitiva, la antigua Roma fue una nación en cuyo seno surgieron o se mejoraron invenciones que cambiaron el curso de la naturaleza humana y del desarrollo de distintas civilizaciones, en campos tan diversos como la arquitectura, la agricultura, la medicina o el deporte.

domingo, 17 de marzo de 2019

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA

VÍDEO SIN COMENTARIOS, SÓLO MÚSICA:

EXPOSICIÓN QUE HUBO SOBRE ADRIANO:
Visita con un guía por si queréis repasar algo (no es de gran calidad la grabación pero aporta curiosidades):

MI TESOROOOO (HALLADO EN 2016)
SIGLO IV d.C.:






EL ÚLTIMO EMPERADOR ROMANO: RÓMULO AUGÚSTULO

Rómulo Augusto Pío Félix Augusto,[a][1]​ conocido en la historiografía por Rómulo Augústulo,[b]​ fue el último emperador romano de Occidente (475-476). Hijo del general Flavio Orestes fue proclamado emperador por su padre, con el nombre de Rómulo Augusto. Sin embargo, el emperador de Oriente Zenón no lo reconoció como tal. La presión de los hérulos reclamando la entrega de tierras en el centro de la península Itálica provocó la caída de Rómulo cuando contaba tan solo 15 años de edad. En su lugar, el general de los hérulosOdoacro reclamó el trono de Italia (476), confinando a Rómulo en Lucullanum, hoy Castel dell'Ovo, en la bahía de Nápoles. La fecha de su muerte es desconocida ya que, a pesar de que a partir de 476 se pierde su rastro histórico, existen algunos indicios que podrían testimoniar su supervivencia hasta las décadas de 520 o 530.[2][3]

Rómulo Augústulo
Emperador del Imperio romano de Occidente
RomulusAugustus.jpg
Tremís de Rómulo Augusto.
Información personal
Nombre secularRomulus Augustus
Reinado31 de octubre de 475-
4 de septiembre de 476
Nacimiento461/463
Rávena
FallecimientoDespués de 476
Castellum LucullanumNápoles
PredecesorJulio Nepote
SucesorOdoacro como rey de Italia. Caída del Imperio romano de Occidente
Familia
PadreFlavio Orestes

Se considera que su deposición marca el fin del Imperio romano de Occidente, aunque su parte oriental sobrevivió hasta 1453. Este hecho llevó a numerosos historiadores a considerarla como el comienzo de la Edad Media.[4]​De hecho, aunque Odoacro reclamó el trono de Italia, no mostró interés en aspirar a la dignidad imperial y envió las insignias del poder a Constantinopla, reconociendo a su monarca como único emperador. Este episodio sirvió como justificación jurídica a los emperadores de Bizancio para considerarse legítimos soberanos del Imperio romano y, eventualmente, intentar la reconquista de los territorios occidentales ocupados por los reinos bárbaros.