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miércoles, 28 de diciembre de 2016

MURILLO: HUIDA A EGIPTO


Huida de Egipto, Bartolomé Esteban Murillo, Luis Fernando Serna.


¿Deberíamos decir huida DE Egipto o huida A Egipto? Nos decantamos más por la segunda opción, pues el pasaje biblico habla de la persecución y posterior huida a Egipto tras el nacimiento de Jesús.
Obra muy idónea para estas fechas de Bartolomé Esteban Murillo. Pintura barroca sevillana del siglo XVII.
Podemos observar una obra característica de Murillo con una pincelada suelta a la vez que precisa. El estudio de profundidad viene marcado por el árbol del fondo y el cielo gris amenazante, símbolo de los terrores que acechan al niño Jesús, la orden de Herodes de matar a todos los recién nacidos.
En cuanto a la composición de las figuras observamos una línea descendente desde María subida al burro y marcada por la bara que lleva José en la mano, que finaliza en el hocico blanco del animal. Las cuatro figuras parecen danzar armoniosamente en un círculo concatenado de importancia, donde el foco de luz mana de la figura del niño Dios, dando tonos más apagados a la figura de José y contraponiendo la escena en dos planos.
Posiblemente sea una de las obras más bellas del Barroco sevillano, donde se dan la mano detalles de realidad y de cotidianeidad y de cercanía con otros de carácter divino como son las figuras llenas de luz del niño Jesús y la Virgen María, personaje que tuvo una enorme importancia en la Contrarreforma del Concilio de Trento, lo que hizo que la Iglesia Católica se desmarcara claramente de las ideas reformistas de Lutero y de Calvino.

domingo, 27 de enero de 2013

EXÁMENES: EGIPTO Y GRECIA

1.- Clasifique y comente:

2.- Arte griego: período helenístico.

1.- Clasifique y comente: 

2.- Formas y características de la escultura y pintura egipcias.
3.- Arquitectura egipcia: la tumba y el templo.

ANÁLISIS TRIADA DE MIKERINOS:

Las numerosas estelas encargadas por el faraón Micerinos, en las que éste aparece acompañado por dos divinidades femeninas, son un buen ejemplo de cómo se concebía la realización escultórica en el Egipto del Imperio Antiguo. En este caso, seleccionamos para su análisis una de las más conocidas de dichas estelas, la del citado faraón entre la diosa Hathor y la divinidad protectora de uno de los nomos o distritos del país.

CLASIFICACIÓN:
a) TIPO DE OBRA: altorrelieve escultórico.

b) TÍTULO: el faraón Micerinos entre la diosa  Hathor y la divinidad protectora del nomo de Cinopolis.

c) AUTOR: anónimo.

d) FECHA: hacia 2530-2500 a.C. IV Dinastía. Imperio Antiguo.

e) LOCALIZACIÓN: Museo Egipcio. El Cairo (Egipto). Procede del templo funerario del faraón Micerinos, situado junto a su pirámide, en Giza.

f) ESTILO: escultura del Imperio Antiguo egipcio.

COMENTARIO
A) Análisis técnico:
* FORMA: estela de piedra (grauvaca de color gris) que forma un único bloque con perfil en L . en cuya pared vertical encontramos adosadas tres figuras talladas mediante altorrelieve de gran profundidad, mientras la base que da estabilidad al conjunto muestra algunas inscripciones jeroglíficas. Mide 92 cm de altura.

* MÉTODO: obra realizada mediante talla directa sobre la piedra, con pulimentado posterior.

* DESCRIPCIÓN GENERAL: la obra que nos ocupa muestra al faraón Micerinos entre dos divinidades femeninas. El monarca aparece representado con la corona blanca del Alto Egipto y se viste con un sencillo faldellín plisado que deja al descubierto su torso, brazos y piernas. Lleva también la típica barba postiza característica de la realeza egipcia. Micerinos se encuentra en actitud de avanzar, para lo que adelanta su pierna izquierda, mientras su musculatura queda muy marcada.

Las dos divinidades femeninas que acompañan al faraón muestran entre sí algunos rasgos semejantes: ambas se visten con sencillas túnicas casi transparentes que dejan entrever diversos rasgos anatómicos y poseen melenas que caen por delante del cuello para llegar casi hasta los pechos. A la derecha de Micerinos se halla la diosa Hathor, cuya cabeza se remata con cuernos de vaca, entre los cuales se muestra el disco solar. A la izquierda del rey encontramos a la diosa protectora del nomo de Cinopolis, sobre cuya cabeza se coloca su emblema característico, en el que se distingue un chacal. Existe además otra pequeña diferencia entre las dos diosas: mientras Hathor avanza levemente su pie izquierdo, en actitud de inicio de la marcha, la otra diosa se mantiene por completo estática, con los pies juntos. Sin embargo, las dos divinidades se agarran con una de sus manos al brazo más próximo del faraón.


Las tres figuras muestran evidentes rasgos geométricos y una gran rigidez e hieratismo, a lo que contribuyen la posición de los brazos, pegados al cuerpo, y los puños cerrados. En las tres figuras se ha aplicado el canon escultórico egipcio de los 18 puños y se hace evidente la ley de la frontalidad, que concibe a las esculturas para ser contempladas de frente.

B) Análisis simbólico:

Los elementos simbólicos presentes en este grupo escultórico resultan bastante evidentes. En primer lugar, la posición central del faraón entre dos diosas nos remite a la concepción del monarca egipcio como otra divinidad más. Por otra parte, Hathor, como diosa cósmica, simboliza la protección a los difuntos, a los que ayuda a evitar el sufrimiento de la muerte. Además, la consideración de esta diosa como esposa del dios Horus explica su reiterada aparición en este tipo de estelas, dada la concepción del faraón como personificación en la tierra de dicho dios. Por último, la otra .divinidad femenina que completa el grupo aparece claramente como protectora y patrona del nomo de Cinopolis, ubicado en el Alto Egipto.

Por último, la diferente posición de las piernas en las tres figuras, más o menos adelantadas una respecto a la otra, simboliza también una cierta preeminencia en cuanto a la importancia de su representación.

C) Análisis sociológico:

Micerinos, cuyo reinado se sitúa a mediados del tercer milenio a.C., es el último de los grandes faraones de la IV Dinastía, que supone tanto la consolidación del Imperio Antiguo egipcio como el incremento del poder real en el país, del cual son prueba evidente las colosales pirámides de Giza, de dicha época, que nos muestran a los  monarcas egipcios como criaturas divinas con acceso a tan espectaculares tumbas para disfrutar de la eternidad.

Estela de la tríada de Micerinos entre las diosas Hathor y Bat (Hacia 2530-2500 a.C.). Museo de El Cairo. Egipto.
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3) OTRAS CUESTIONES (OPINIÓN):

La tríada que comentamos forma parte de un amplio conjunto de obras semejantes en las que el mismo faraón aparece acompañado siempre  de dos divinidades, que varían en los distintos ejemplares, aunque la representación de la diosa Hathor junto al faraón es prácticamente constante.

Por otro lado, este conjunto escultórico puede  considerarse verdaderamente como un grupo, en el sentido de que existe unidad compositiva y evidente relación entre las tres figuras que lo forman. Con ello, la escultura egipcia supera el nivel más primitivo de la mera yuxtaposición de estatuas originariamente elaboradas por separado, para dar unicidad, en caso de ser necesario, a sus producciones escultóricas. 
fuente: aprendersociales

viernes, 11 de enero de 2013

ARTE EGIPCIO



       INTRODUCCIÓN

      Heródoto definió a Egipto como “un don del Nilo”. Ciertamente, si observamos un mapa de esta zona, el desierto se extiende a una margen y otra del Nilo; y, si existe vida en Egipto, es gracia a las benéficas aguas de este río que corre de Sur a Norte y viene a constituir un fértil oasis de unos mil kilómetros de longitud por unos diez o veinte kilómetros de ancho.
      Anualmente, el río experimenta unas crecidas de junio a octubre y cuando se retiraban las aguas de la inundación, las tierras quedaban cubiertas de una capa de limo de una gran fertilidad, lo que constituía la base de su riqueza agrícola, ya que podían darse incluso varias cosechas al año.
      Egipto es también obra de los hombres. Para poder controlar las crecidas y aprovechar el limo de sus aguas, fue necesaria una organización colectiva que desembocara en la constitución de un Estado unido y obediente a una fuerte autoridad, el faraón, que tendrá poderes absolutos. Pese a esta tendencia a la unidad, el hecho de que el valle del Nilo tuviese tan extraordinaria longitud, contribuyó al afianzamiento de particularidades entre los diferentes y distantes núcleos de población, lo que dificultaba el poder único y, por ello, en diversas ocasiones el Imperio Egipcio quedó fragmentado.

VIDEO DOCUMENTAL SOBRE EGIPTO: http://youtu.be/oVQVhTqjSRc

      -Historia.-

      En este marco florecen desde pronto importantes culturas, pero serán un poco posteriores a las primeras mesopotámicas.
      En el período neolítico (V y IV milenio a.C.), Egipto estaba dividido en dos unidades culturales: Bajo Egipto (al norte, el delta del Nilo, conocido también como el Egipto triangular donde crece el papiro) y Alto Egipto (al sur). Cada una de estas regiones estaba gobernada por un rey. El rey del Bajo Egipto llevaba sobre su cabeza una corona troncocónica baja de color rojo y el del Alto Egipto representaba su poder con una tiara alta de color blanco. Hacia el 3000 a.C. el legendario rey Menes (Narmer) unificó estos dos reinos inaugurando así la etapa histórica o período dinástico, tras la cual los faraones podrán llevar cualquiera de las dos coronas.
La etapa histórica la podemos dividir en tres grandes Imperios:

a)    Imperio Antiguo, que abarca desde la III a la VI Dinastía, cuya capital estuvo en Menfis. Es la época de las grandes construcciones de pirámides, la escalonada de Sakara y la del grupo de Gizeh (Keops, Kefrén y Mikerinos). A continuación hay un período intermedio que va desde la Dinastía VII a la X.

b)    Imperio Medio (desde la XI a la XVII Dinastía) tiene la capital en Tebas, que es cuando se da la gran expansión territorial de la mano de Sesostris III. El II período intermedio viene provocado por la invasión que realizan los hicsos de Egipto, donde entra por primera vez el carro de combate tirado por caballos.


c)    Imperio Nuevo, que dura desde la XVIII a la XX Dinastía, continuando la capital en Tebas, salvo en el reinado de Amenofis IV y Akenaton que la trasladó a Tell-el-Amarna. En esta época se crea un importante ejército, convirtiéndose los faraones en grandes conquistadores, como sucede en los casos de Tutmosis III y Ramsés II.

      Finalmente, Egipto será invadido por diversos pueblos (asirios, persas) y, más tarde, será incorporado por Alejandro Magno al Imperio Macedónico (siglo IV a.C.). En el 30 a.C. se inicia el dominio romano, perdiendo Egipto, definitivamente, su independencia política y cultural.
Bajo el punto de vista político, Egipto era una monarquía de carácter teocrático, en la que la máxima autoridad civil y religiosa era el faraón. El faraón era la reencarnación de Horus e hijo de Ra. Era, por tanto, un dios al que se le debía veneración y pasaba a la eternidad como un ser sobrehumano. La divinidad oficial la adquiría en la ceremonia de coronación. El faraón era propietario de todas las tierras y riquezas, de ahí que desde el palacio real se administrara y regulara la vida egipcia: evaluación de las cosechas, impuestos, construcciones, etc. Así mismo, era el legislador supremo, juez, jefe del ejército y sumo sacerdote. Vivía aislado en su palacio y raras veces se dejaba contemplar por su pueblo.
      Esta centralización tan enorme de poderes y autoridad se deriva de una necesaria coordinación de esfuerzos para regular las crecidas del Nilo mediante una infraestructura hidráulica de canales, acequia, diques, etc., que no sólo controlara la inundación, sino que mantuviese almacenada el agua el mayor tiempo posible, lo cual sólo se podía controlar desde el Estado, nunca individualmente. Está comprobado que los períodos de escasez y hambre en Egipto coinciden con los períodos de inestabilidad política o debilidad del poder faraónico (períodos intermedios), al no haberse realizado correctamente las obras de control del agua.
      La administración pública estaba dirigida por un delegado del rey, el visir, que, según textos de la época debía ser sabio entre los sabios y representar las orejas y los ojos del soberano. Entre sus obligaciones estaba la de supervisar los trabajos hidráulicos y agrícolas. Sin embargo, lo que más contribuyó a que el Estado controlara eficazmente los recursos del país, fue la división del territorio en nomos o provincias gobernadas por los nomarcas, los cuales debían informar al visir de toda la actividad laboral y los recursos de su nomo.
      -Arte.-
      La religión y la vida de ultratumba (mundo de los muertos) constituían el eje de la vida egipcia y por tanto el arte giraba en torno a ellas, siendo por ello el templo y la tumba los dos monumentos que más nos importan. 

 1. ARQUITECTURA: LA TUMBA Y EL TEMPLO

La arquitectura egipcia, por tanto, se basará en el culto a los muertos. Posee las siguientes características:

En ella se acusa mucho la influencia del medio en el que se desarrolla. Características principales:

·         Es una arquitectura horizontal .

·         Es una arquitectura arquitrabada; aunque conocen la bóveda y el arco no lo utilizan.

·        Es una arquitectura realizada en piedra, que daba una gran consistencia a los edificios que ha llegado hasta nuestros días.

·     En un primer momento se usaron la madera, el adobe y el ladrillo, pero dejan de usarse como material principal ya en el Imperio Antiguo.

·         Es una arquitectura monumental.

·         Utiliza unos soportes que son los que nos definen el arte egipcio:
o    El muro: tiende a tener forma de talud, suele estar ligeramente inclinado y generalmente termina con una moldura de forma convexa llamada gola.
o    El pilar: no es el soporte más usado, sólo para reforzar algunos muros, especialmente en el Imperio Antiguo y por imitación en el Nuevo. El pilar de planta rectangular es el más utilizado, a veces está acanalado. Sin embargo, el más importante es el pilar osiriaco, que aunque aparece en el Imperio Medio es característico del Nuevo. Se trata de un pilar de sección cuadrada que en una de sus caras lleva adosada una estatua de Osiris con la cara del faraón.
o    La columna: es el soporte más característico. Capiteles: Lotiforme, palmiforme, papiriforme, hathórico y compuesto egipcio.

Existieron tres tipologías: la mastaba, la pirámide (escalonada, acodada y regular) y el templo.

1) La mastaba tiene una capilla para ofrendas, en la que también está la estela y que se llama capilla de culto. Detrás encontramos otra capilla llamada Serdab, donde está el doble del difunto. Estas dos cámaras quedan aisladas la una de la otra excepto por un tragaluz que los une. La cámara donde está el sarcófago está bajo tierra. Es imposible llegar a él debido a que tapan la entrada. A veces en la entrada de la cámara se han encontrado cabezas representativas.

2 )Las pirámides de Gizeh son un conjunto de tres pirámides, de las cuales nos encontramos en primer lugar a la de Mikerinos (de 65.5 metros de altura); en el centro, la pirámide de Kefrén de 143.5 metros de altura; y al fondo, la gran pirámide de Keops, que se levanta sobre un cuadrado de 230.35 metros de lado y alcanza los 146.6 metros de altura. Están definidas por cuatro triángulos isósceles que se inclinas 51.52 y en su intersección determinan los cuatro puntos cardinales.

3) El templo era “la casa de piedra eterna” que los faraones construían para sus divinos padres: destacan los de Karnak y Luxor en Tebas. Los templos también podían ser excavados en la montaña como el de Abu Simbel con enormes esculturas (Ramsés II es una de ellas); estos templos son llamados speos. Por el contrario, si son semiexcavados en la roca o la montaña se denominan semiespeos, como el templo funerario de la reina Hatsepsut en Deir el-Bahari, próximo a Tebas. Los templos tenían la siguiente distribución:




a)    Avenida de las esfinges antecediendo la entrada al templo.

b)    Obelisco (pináculo de enorme altura que está junto a la entrada del templo.

c)    Pilono, que es la entrada al templo propiamente dicha.

d)    Sala hiptera, que es una gran sala con columnas donde podían entrar todos los fieles.

e)    Sala hipóstila, que es más pequeña que la anterior, estando reservada sólo para el acceso de los sacerdotes.

f)     Cella, que es el espacio intermedio entre la sala reservada para los sacerdotes y la reservada para el faraón.

g)    Santuario, que es la sala del faraón.



Conforme vamos avanzando por el templo, las salas son más pequeñas, recónditas y tienen menos luz, para darle así un aire de espiritualidad a las salas más importantes.

Como vemos, con la majestuosidad y la magnitud de estas construcciones la vida de ultratumba y el culto a los muertos alcanzó un gran desarrollo en Egipto. El egipcio creía en la dualidad del cuerpo (ka) y alma (ba), siendo ésta última inmortal; pero, para que pudiera vivir eternamente, necesitaba un apoyo material que podía ser el propio cadáver momificado o una estatua que representara los rasgos del difunto, su doble, es decir, el Ka o reflejo inmaterial del cuerpo. Por este motivo adquirió una gran importancia el embalsamamiento y momificación de cadáveres, así como la práctica de llevar alimentos o representarlos en las tumbas.
Normalmente, junto al faraón se introducen en el centro de la pirámide (lugar justo del sepulcro del faraón, al haber sido éste en vida su lugar en la Tierra y en la cotidianeidad egipcia), alimentos, doncellas y ofrendas en general para que en la vida futura se sepa que fue divino en la Tierra
 
Partes del templo exento: 1. Avenida de esfinges; 2. Pilonos adornados con banderolas; 3. Patio; 4-6. Salas hipóstilas; 5. Cella o Capilla del dios; 7. Tronera para iluminación y ventilación.
Speo o espeo: templo de carácter funerario subterráneo, generalmente excavado en la roca.
TRES TIPOS DE TEMPLOS: Exento, espeo y semiespeo.

Mastaba, pirámide escalonada, pirámide de Gizeh e hipogeo (capilla funeraria subterránea)
No es lo mismo hipogeo que speo: hipogeo es una tumba y speo es un templo aunque tenga también carácter funerario.

Enlaces a imágenes de arquitectura egipcia: http://arte-historia.com/egipto-arte-y-arquitectura


2.-FORMAS Y CARACTERÍSTICAS DE LA ESCULTURA Y LA PINTURA





Escultura y relieve

La escultura egipcia se manifiesta en dos tipologías: escultura de bulto y de relieve, y en ambas se darán prácticamente las mismas características. La escultura egipcia se utilizaba para reforzar la idea de eternidad del faraón o el dios, como una manera de garantizar que perviviría más allá de la muerte.
Generalmente estaban ubicadas en las tumbas, unidad a esa idea de relacionar la escultura con el rito.
Las características generales son las siguientes:
·         Hieratismo, es decir, las figuras son muy estáticas. Esto es una manera de transmitir la permanencia
·         Ley de la frontalidad
·         Canon de los doce puños.
·         Los materiales más normales son el granito, el basalto y la caliza. También se utilizaba la madera o, si son pequeñas, otros materiales nobles, como el marfil. Para el faraón se utilizarán los materiales más nobles incluso con incrustaciones.
·         Idealismo, es decir, se oculta los defectos y se huye de la naturalización, excepto en etapas muy concretas como la de Amenofis IV
·         Actitud de calma y equilibrio. Esto también está relacionado con el hieratismo y nos llevaría a una cierta monotonía
·         Pueden estar decorados con jeroglíficos, sobretodo en las vestiduras o en la base sobre la que se apoyan, lo que en muchas ocasiones permite identificar a la figura.
·         Los relieves suelen ser bajorrelieves, que suelen estar siempre policromados. Los relieves que decoran las paredes de los templos y las tumbas mantienen la ley de la frontalidad, apareciendo la figura de perfil, excepto los ojos  y el torso, que aparecen de frente
·         La escultura de bulto se puede dividir en tres grupos: escultura del faraón, escultura cortesana y escultura popular. Entre las dos primeras las diferencias son mínimas, pero la popular sí es muy diferente.

VIDEO SOBRE LA ESCULTURA:

Las esculturas también serán muy numerosas debido a su finalidad de que el Ka o doble pudiese descansar. Por tanto, la finalidad de las esculturas egipcias no es ser contemplada, por lo que serán de una gran uniformidad todas ellas.
Las esculturas de los faraones y dioses están idealizadas  o ennoblecidas y suelen ser de mayor tamaño que las del resto de los mortales. Sin embargo, cuando se representan personas del pueblo, son mucho más realistas y naturalistas, así podemos observar el “Escriba sentado” o “el Alcalde del Pueblo”. Por el contrario, tenemos diferentes esculturas monumentales de Ramsés II y el busto de Nefertiti (mujer de Akenaton), a partir del cual se empieza a tener un mayor realismo a la hora de representar a un miembro de la familia real. Suele caer mucho la Triada de Mikerinos, que aparece entre la diosa Hathor y el nomo de Kynópolis.



Pintura

La pintura mural egipcia está sometida a las mismas reglas y convencionalismos del relieve. Las figuras carecen de profundidad y volumen, las formas son planas y la única perspectiva que existe es la jerárquica, que aumenta o disminuye el tamaño de los personajes según su importancia social. Todos los objetos están colocados en un único plano, paralelo al espectador, para poder apreciar bien los detalles.
Predominan los colores alegres y cálidos (rojo y amarillo). El color es plano y sin matices. Las figuras están dibujadas de modo muy preciso, a veces contorneadas en negro
La pintura mural al fresco tenía la misma función que el relieve y servía para decorar las paredes de las tumbas con escenas de la vida cotidiana egipcia: trabajos agrícolas, caza y pesca, banquetes, bailes etc. Son muy interesantes las pinturas de las mastabas del Imperio Antiguo, como la de Ti en Saqqara, destacando por su naturalidad las famosas Ocas de Méidun.
La pintura reemplazó a los relieves en el Imperio Nuevo en la decoración de los hipogeos de la necrópolis del valle de los Reyes en Tebas.
La pintura se usó también en la decoración de sarcófagos y la ilustración de papiros como el Libro de los muertos.
En las artes aplicadas, la cerámica, el vidrio, la orfebrería, la ebanistería y la joyería produjeron en Egipto objetos de notable nivel técnico y calidad. Se empleaban ricos materiales- maderas de cedro, oro, plata, lapislázuli, alabastro, piedras preciosas etc- Los objetos hallados unen belleza y utilidad como los del ajuar funerario intacto de la Tumba de Tutankhamón, de finales de la Dinastía XVIII, que se encuentra en el Museo Egipcio del El Cairo, entre los que destaca la Máscara de oro.


RESUMEN A MODO DE MAPA CONCEPTUAL: