domingo, 27 de enero de 2013

EXÁMENES: PREGUNTAS DESARROLLO


- Arte Califal: la mezquita de Córdoba, arquitectura y decoración.
- Arquitectura egipcia: la tumba y el templo.
- Arte califal: La mezquita de Córdoba.
- Arte Nazarí: La Alhambra de Granada.
- El templo griego: el Partenón.
- La escultura y la pintura del Románico.

EXÁMENES: EGIPTO Y GRECIA

1.- Clasifique y comente:

2.- Arte griego: período helenístico.

1.- Clasifique y comente: 

2.- Formas y características de la escultura y pintura egipcias.
3.- Arquitectura egipcia: la tumba y el templo.

ANÁLISIS TRIADA DE MIKERINOS:

Las numerosas estelas encargadas por el faraón Micerinos, en las que éste aparece acompañado por dos divinidades femeninas, son un buen ejemplo de cómo se concebía la realización escultórica en el Egipto del Imperio Antiguo. En este caso, seleccionamos para su análisis una de las más conocidas de dichas estelas, la del citado faraón entre la diosa Hathor y la divinidad protectora de uno de los nomos o distritos del país.

CLASIFICACIÓN:
a) TIPO DE OBRA: altorrelieve escultórico.

b) TÍTULO: el faraón Micerinos entre la diosa  Hathor y la divinidad protectora del nomo de Cinopolis.

c) AUTOR: anónimo.

d) FECHA: hacia 2530-2500 a.C. IV Dinastía. Imperio Antiguo.

e) LOCALIZACIÓN: Museo Egipcio. El Cairo (Egipto). Procede del templo funerario del faraón Micerinos, situado junto a su pirámide, en Giza.

f) ESTILO: escultura del Imperio Antiguo egipcio.

COMENTARIO
A) Análisis técnico:
* FORMA: estela de piedra (grauvaca de color gris) que forma un único bloque con perfil en L . en cuya pared vertical encontramos adosadas tres figuras talladas mediante altorrelieve de gran profundidad, mientras la base que da estabilidad al conjunto muestra algunas inscripciones jeroglíficas. Mide 92 cm de altura.

* MÉTODO: obra realizada mediante talla directa sobre la piedra, con pulimentado posterior.

* DESCRIPCIÓN GENERAL: la obra que nos ocupa muestra al faraón Micerinos entre dos divinidades femeninas. El monarca aparece representado con la corona blanca del Alto Egipto y se viste con un sencillo faldellín plisado que deja al descubierto su torso, brazos y piernas. Lleva también la típica barba postiza característica de la realeza egipcia. Micerinos se encuentra en actitud de avanzar, para lo que adelanta su pierna izquierda, mientras su musculatura queda muy marcada.

Las dos divinidades femeninas que acompañan al faraón muestran entre sí algunos rasgos semejantes: ambas se visten con sencillas túnicas casi transparentes que dejan entrever diversos rasgos anatómicos y poseen melenas que caen por delante del cuello para llegar casi hasta los pechos. A la derecha de Micerinos se halla la diosa Hathor, cuya cabeza se remata con cuernos de vaca, entre los cuales se muestra el disco solar. A la izquierda del rey encontramos a la diosa protectora del nomo de Cinopolis, sobre cuya cabeza se coloca su emblema característico, en el que se distingue un chacal. Existe además otra pequeña diferencia entre las dos diosas: mientras Hathor avanza levemente su pie izquierdo, en actitud de inicio de la marcha, la otra diosa se mantiene por completo estática, con los pies juntos. Sin embargo, las dos divinidades se agarran con una de sus manos al brazo más próximo del faraón.


Las tres figuras muestran evidentes rasgos geométricos y una gran rigidez e hieratismo, a lo que contribuyen la posición de los brazos, pegados al cuerpo, y los puños cerrados. En las tres figuras se ha aplicado el canon escultórico egipcio de los 18 puños y se hace evidente la ley de la frontalidad, que concibe a las esculturas para ser contempladas de frente.

B) Análisis simbólico:

Los elementos simbólicos presentes en este grupo escultórico resultan bastante evidentes. En primer lugar, la posición central del faraón entre dos diosas nos remite a la concepción del monarca egipcio como otra divinidad más. Por otra parte, Hathor, como diosa cósmica, simboliza la protección a los difuntos, a los que ayuda a evitar el sufrimiento de la muerte. Además, la consideración de esta diosa como esposa del dios Horus explica su reiterada aparición en este tipo de estelas, dada la concepción del faraón como personificación en la tierra de dicho dios. Por último, la otra .divinidad femenina que completa el grupo aparece claramente como protectora y patrona del nomo de Cinopolis, ubicado en el Alto Egipto.

Por último, la diferente posición de las piernas en las tres figuras, más o menos adelantadas una respecto a la otra, simboliza también una cierta preeminencia en cuanto a la importancia de su representación.

C) Análisis sociológico:

Micerinos, cuyo reinado se sitúa a mediados del tercer milenio a.C., es el último de los grandes faraones de la IV Dinastía, que supone tanto la consolidación del Imperio Antiguo egipcio como el incremento del poder real en el país, del cual son prueba evidente las colosales pirámides de Giza, de dicha época, que nos muestran a los  monarcas egipcios como criaturas divinas con acceso a tan espectaculares tumbas para disfrutar de la eternidad.

Estela de la tríada de Micerinos entre las diosas Hathor y Bat (Hacia 2530-2500 a.C.). Museo de El Cairo. Egipto.
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3) OTRAS CUESTIONES (OPINIÓN):

La tríada que comentamos forma parte de un amplio conjunto de obras semejantes en las que el mismo faraón aparece acompañado siempre  de dos divinidades, que varían en los distintos ejemplares, aunque la representación de la diosa Hathor junto al faraón es prácticamente constante.

Por otro lado, este conjunto escultórico puede  considerarse verdaderamente como un grupo, en el sentido de que existe unidad compositiva y evidente relación entre las tres figuras que lo forman. Con ello, la escultura egipcia supera el nivel más primitivo de la mera yuxtaposición de estatuas originariamente elaboradas por separado, para dar unicidad, en caso de ser necesario, a sus producciones escultóricas. 
fuente: aprendersociales

EXÁMENES: GRECIA, ROMA Y BIZANCIO


Instrucciones:
a) Duración: 1 hora y 30 minutos.
b) El alumno desarrollará una de las dos opciones propuestas.
c) Cada opción consta de dos preguntas prácticas y otras dos teóricas.
d) Cada pregunta se evaluará con un máximo de 2’5 puntos.




1.- Clasifique y comente la imagen.
2.- La escultura romana: el retrato y el relieve 
histórico.


1.- Clasifique y comente:

2.- El Mosaico bizantino.

viernes, 25 de enero de 2013

ARTE ROMÁNICO

http://es.wikipedia.org/wiki/Bernardo_de_Claraval

1.- INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO HISTÓRICO
      Románico: arqueólogo francés 1818 Charles de Gerville: Edificios europeos Alta Edad Media se parecían a construcciones de Roma = Románico. Resultado de fundir lengua, arte y tradición clásica con aportaciones de los pueblos bárbaros.
      Hoy se piensa que es estilo autónomo del siglo XI y 1ª mitad del XII coincidiendo con el renacimiento de la orden monástica benedictina, el flujo de las peregrinaciones y las Cruzadas. Influencias de Roma, herencia bárbara, Al-Ándalus y Bizancio.
Georges Duby: Occidente cristiano año 1000 era rústico y pobre, acechado por el hambre y temores por el Juicio Final. 1033 aniversario de crucifixión de Jesús también tuvieron miedo del Apocalipsis.
      Monjes benedictinos: progresos agropecuarios, aumento producción cereales y cabaña ganadera. Plegarias a Dios y belleza del arte. Eran creadores de arte estos monjes, mediadores entre el hombre y lo sagrado.
Dos abadías francesas: Cluny (monjes negros) y el Císter (monjes blancos de Citeaux), forjarán el arte románico y su filosofía. Cluniacenses en el siglo XI, favorecen culto a reliquias y crean iglesias de peregrinación. Orgullo y riqueza decorativa que tenían provoca reacción en el siglo XII dentro de la propia orden, de San Bernardo de Claraval. Pedían volver a la primitiva humildad benedictina y a la austeridad ornamental. Fomentan las cruzadas y dotarán al monasterio de la tipología canónica.
      Raoul Glaber: 1044, cluniacense. Testifica que a partir del año 1000 comenzaron a “descubrirse numerosas reliquias de santos”. Fe en reliquias promoverá la peregrinación penitencial a tres centros importantes: Santos Lugares de Jerusalén, catacumbas de Roma y el sepulcro del Apóstol Santiago en Compostela. Guillermo de Aquitania era un ejemplo. Cluny pedía altas limosnas y los peregrinos se iban más a ver al Apóstol Santiago: gran arteria medieval, por donde transitaron muchas ideas y artistas. Arquitectos franceses trajeron los modelos cluniacenses de cabecera con deambulatorio y a su regreso a Francia llevaron los arcos polilobulados de Al-Ándalus a la catedral de Le Puy y los modillones de rollos a Dijon y Clermont-Ferrand.
      La religiosidad medieval lleva a las Cruzadas en el S. XII. Locura que acabó con la sangrienta toma de Jerusalén al grito de “Dios lo quiere”. Henri Focillon comenta que la Maiestas Domini es la imagen de un sátrapa asiático sobrehumano, influencia bizantina que queda reflejada en las cúpulas de San Marcos de Venecia y en las basílicas del Perigord francés. También se ve esta influencia oriental en la Colegiata de Toro y en Salamanca, Plasencia y Zamora. Con plantas de cruz griega, sistema de cúpulas y cimborrios escamados.
Había intereses políticos y comerciales además de los religiosos en las Cruzadas: se buscaba la supremacía del papado frente a las monarquías feudales y el control marítimo del Mediterráneo por los mercaderes italianos. Armas, fe y austeridad son las palabras claves de la filosofía de San Bernardo.

En resumen, el románico fue el primer estilo artístico medieval internacional, es decir, con rasgos comunes en toda Europa. En su difusión desempeñó un papel destacado la orden benedictina, que adoptó este estilo en el monasterio de Cluny, en Francia, y desde allí lo difundió por los monasterios que fundó por Europa. También contribuyeron a la difusión del románico las cruzadas; las peregrinaciones a lugares santos para expresar la fe y redimir los pecados, y la existencia de cuadrillas o equipos de albañiles y escultores que se movían por las diversas regiones europeas. El románico fue un arte fundamentalmente religioso, en el que se construyeron numerosos edificios religiosos decorados con esculturas y pinturas. No obstante, también se levantaron edificios civiles, como los castillos, por encargo de la nobleza.

La arquitectura fue el arte rector del románico. Las características generales que la definen son: el uso de lapiedra como material principal, los soportes de muros gruesoscolumnas y pilares cruciformes; los arcos de medio punto y las cubiertas con bóveda de cañón y con bóveda de arista. Los edificios románicos son sólidos, pues tienen muros gruesos apuntalados en el exterior con contrafuertes, y las ventanas son escasas y estrechas, por lo que el interior es oscuro.

La iglesia es el edificio más destacado en el románico. Solía tener planta de cruz latina compuesta por una, tres o cinco naves separadas por arqueríastransepto o nave transversal, y cabecera formada por varios ábsidessemicirculares. Las iglesias de peregrinación contaban también con girola y tribuna.

Entre las iglesias románicas más destacadas se encuentran las de San Martín de Frómista  (Palencia), Sant Clemente de Taüll (Lleida), y la Catedral de Santiago de Compostela, en España; el BaptisterioCampanile y Catedral de Pisa, en Italia; y Vézelay en Francia.  
fuente: historiadelartebonald






ENLACE A IMÁGENES DE REPASO DE ELEMENTOS SUSTENTANTES Y SUSTENTADOS DE LA ARQUITECTURA ROMÁNICA: http://sdelbiombo.blogia.com/2009/012601-fotos-para-repasar-arquitectura-romanica.php

COMENTARIOS DE LAS OBRAS CLAVE DEL ROMÁNICO:
Catedral de Santiago de Compostela S. XI-XII, Monasterio de Cluny (FRA), San Martín de Frómista...

A MODO DE RESUMEN FINAL:


martes, 22 de enero de 2013

ARTE DE AL-ANDALUS: MEZQUITA DE CÓRDOBA, ALHAMBRA DE GRANADA Y MEDINA AZAHARA (CÓRDOBA)


1.-LA MEZQUITA DE CÓRDOBA. Siglos Vlll - Xl. PLANTA Y NAVE.

Introducción.


La mezquita Mayor de Córdoba es el edificio emblemático del arte hispano musulmán, tanto por su antigüedad (786-1031), como por ser la más importante manifestación del poder religioso y político.


La mezquita presenta una planta rectangular construida en piedra sillar, en la que podemos distinguir una zona de patio o sahn y una parte cubierta o haram. El Haram se encuentra subdividido en naves perpendiculares al muro de la Quibla, en el que se encuentra el mihrab.






















Uno de los elementos más significados por su novedad es el nuevo sistema de soportes de las naves basado en una superposición de columnas en la parte inferior y pilares, apeados sobre una pieza cruciforme con modillones de rollos, encima. Los pilares se enlazan entre sí por arcos de medio punto en la parte superior y de herradura enjarjados en los pilares en la parte media. De este modo, los arcos de herradura realizan una labor de entibo evitando el uso de tirantes de madera. Sobre los arcos descansa la techumbre del edificio formada por tableros de madera sobre vigas transversales.





Análisis de la obra.
La concepción arquitectónica y espacial de la mezquita de Córdoba tiene como base la estrecha relación que existe entre el Islam y el Arte. En efecto, en una religión teocrática en la que Dios es uno, permanente e inmutable, en un mundo mudable y perecedero, el arte sólo tiene sentido como glorificación de Dios y testimonio de fe, pero a la vez como manifestación de la contingencia de las criaturas.

Es, pues, el fundamento religioso el que marca las características que aparecen en la mezquita:

- Desprecio por el exterior del edificio. Se manifiesta en la pobreza del exterior de la mezquita, especialmente si la comparamos con el interior, en la ausencia de ventanas, el predominio del muro en el que sobresalen los grandes contrafuertes, etc.

- Ausencia de una forma específica para una función específica. La mezquita se concibe como una obra abierta a las necesidades de la comunidad religiosa y por lo tanto a las ampliaciones necesarias. En efecto, Abd-al-Rahman I construyó una mezquita de once naves y doce tramos. Esta primera construcción la amplió Abd-al-Rahman II por el lado de la quibla en ocho tramos y en tiempos de Abd-al-Rahman III se renovó el patio con un pórtico y se construyó un gran alminar de 50 m.
Durante el reinado de al-Hakam II se realizó la ampliación más espectacular con la construcción de ocho tramos y el actual muro de la quibla, así como el mihrab y la maqsura. Por fin, durante el gobierno de Almanzor se produjo la última ampliación, añadiendo lateralmente ocho naves, lo que descentró completamente el eje axial del mihrab.

-Preocupación por el espacio interno, profundamente desmaterializado a través de la decoración, cuyo papel es fundamental porque hace desaparecer las estructuras y potencia el carácter perecedero de la obra.
La variedad decorativa de la mezquita sigue la tradición musulmana y en ella podemos encontrar todo tipo de materiales: piedra, madera, cerámica vidriada, yeso, mármol, etc., y de técnicas: mosaico, taracea, talla...

En cuanto a los temas, en la mezquita conviven las superficies de entramados vegetales, ataurique, junto a composiciones geométricas de lacería sencilla y bandas de decoración epigráfica con versículos del Corán.



La importancia de la decoración alcanza su esplendor en la ampliación de al-Hakan II en la que se extiende extraordinariamente el uso del arco especialmente en el tramo de la nave central, en los próximos al mihrab y en la maqsura donde aparecen los arco apuntados, lobulados y entrecruzados que sin perder su función constructiva se convierten ahora en un elemento estético de importancia ineludible. Asimismo se construyen cuatro cúpulas gallonadas con una lujosa decoración, con el fin de resaltar la nave central y la zona de la maqsura.



Mención aparte merece el mihrab que, flanqueado por un gran arco de herradura encuadrado en un alfiz, se convierte en el punto focal de la decoración.







Significado.

Unido a este profundo significado religioso la mezquita de Córdoba ostenta un significado áulico, pues la actividad constructiva, especialmente de las mezquitas mayores, era una potestad del soberano y, por tanto, una manifestación de su poder.

Para conseguir estos fines, los soberanos de al-Andalus crearán un lenguaje arquitectónico en el cual la tradición de sus antepasados Omeyas se unirá a las tradiciones romano-visigodas y especialmente al arte cristiano con el que conviven estrechamente.



Si estas tradiciones son fáciles de detectar en la planta basilical, el alminar, la doble arquería o el arco de herradura, es en el mihrab donde estos referentes se hacen más explícitos, tanto por la forma como por la decoración.

En cuanto a la forma, el tramo que incluye el mihrab y la maqsura reproduce los ábsides y el iconostasis de una iglesia mozárabe, como San Miguel de Escalada.

Respecto a su decoración, presenta dos peculiaridades:

Primera, la introducción de la epigrafía coránica, usada por primera vez por los Omeyas en la cúpula de la mezquita de la Roca en el S. VII. La epigrafía cumplía un cometido decorativo, pero a la vez se convertía en un mensaje para el fiel que lo leía, al igual que ocurría con las imágenes en los templos cristianos, aunque respetando el aniconismo tradicional.

Y segunda, el uso del mosaico para decorar el gran arco de entrada al mihrab y la cúpula del tramo delante del mismo. Esta técnica anticuada había sido usada por los omeyas para decorar la Gran Mezquita de Damasco y de nuevo la usará al Hakam II, aunque para hacerlo deba pedir ayuda al emperador bizantino Nicéforo Phokas, tal como hubo de hacer su antepasado.

Función.

En 1236 Córdoba cayó en manos de Fernando III, rey de Castilla. La gran Mezquita de Córdoba formaba parte del mito de Córdoba como centro de una cultura poderosa y aparentemente invencible. Sus formas visuales habían llegado a representar la presencia islámica en la península.

Los cristianos que conquistaron Córdoba comprendieron que podían conseguir mucho más poder adueñándose de su extraordinaria metáfora que destruyéndola. Es por ello que, el mismo año de su conquista, fue purificada para el culto cristiano consagrándola como Catedral de Sta. María, y que a partir de 1523 se comenzara la construcción de una vasta catedral en el centro de la misma.




2.-LA ALHAMBRA DE GRANADA. Siglo XlV.

Introducción.

El último ejemplo y sin duda el más esplendoroso de la arquitectura áulica hispano-musulmana es la ciudad fortaleza de la Alhambra construida durante los siglos Xlll al XV por los reyes nazaríes de Granada, en especial por Yusuf I y Muhammad V.

La Alhambra es la única ciudad palaciega que nos ha llegado prácticamente entera y en buen estado de conservación, lo cual fue debido a la protección que sobre ella ejercieron los RRCC y los monarcas de la Casa de Austria, en cuyo poder quedó en concepto de Casa Real, después de la conquista. Sin embargo esta preocupación quebró con la llegada de los Borbones al trono.

En 1870 la Alhambra fue declarada Monumento Nacional, y entre 1923 y 1936 Torres Balbás realizó una reconstrucción que, aunque con sentido conservacionista, presenta algunos fallos, como han demostrado las investigaciones realizadas en los años noventa..


Análisis de la obra.
La Alhambra es una ciudad palatina construida sobre una loma a cuyos pies se encuentra la ciudad de Granada. Su precedente fue un castillo fortaleza del S. IX, ampliado posteriormente por los almorávides y convertido en ciudad palatina por los nazaríes.

El recinto, totalmente amurallado y con una alcazaba en su zona W, contenía seis palacios más dos torres de muralla adaptadas al uso doméstico.
De los seis palacios cuatro fueron destruidos, conservándose el palacio de Comares y el de los Leones como anexo (la Casa Real Vieja), al palacio renacentista de Carlos V.






La Alhambra presenta tal riqueza arquitectónica y, sobre todo, decorativa que ha sido considerada por GRUBE y JONES como el ejemplo perfecto de arquitectura musulmana en la que la simplicidad de su exterior o de sus elementos constructivos contrasta con la exuberancia de la decoración interior de sus salas, patios o miradores.

Las grandes salas aparecen cubiertas por cúpulas de mocárabes o espléndidas techumbres de madera con decoración de lacería. Sus paredes están cubiertas en su parte inferior por zócalos de azulejos de cerámica con motivos de complicada lacería, mientras su parte superior se cubre con paneles de yeso tallados con formas vegetales de tradición almohade.

Los decorativos arcos de medio punto, bien angrelados o con mocárabes, son sustentados por columnas de finos fustes, anillados en su parte superior. Los capiteles se separan de la tradición califal, adoptando una forma cúbica con decoración de hojas de acanto muy estilizadas o de mocárabe.

Mención aparte merece el uso importantísimo de paneles decorativos que contienen epigrafía y presentan la novedad de incluir, junto a la temática coránica tradicional, composiciones de tres grandes poetas. Estos artistas, por medio de sus poesías, no sólo desvelan el significado de las distintas estancias, sino que introducen constantemente referencias cósmicas, todas ellas con la finalidad de exaltar el poder del soberano y relacionarlo con la divinidad.

Función y significado.

Como arquitectura palaciega se inspira en la ciudad de Madinat-al-Zahra mandada construir por Abd-al-Rahman III en las afueras de Córdoba. Y del mismo modo que en Madinat-al-Zahra la presencia del soberano y su corte determinan un tipo de arquitectura cuya función principal es dejar constancia del poder y la autoridad del rey

La jerarquización de la sociedad musulmana y el poder autocrático del soberano se manifiestan en una jerarquización del espacio físico de modo que la ciudad palatina se coloca en un punto elevado desde el cual el soberano puede físicamente dominar la ciudad plebeya situada a sus pies.

Asimismo la propia morfología de la ciudad palatina concentra en la zona noreste el barrio real en el que se acumulaban los seis palacios, orientados al norte, coronando las alturas del terreno para aprovechar todas las vistas.

El Acceso a la presencia del soberano se hacía, a través de unos complejos itinerarios que, siguiendo un ritual exquisitamente marcado, comenzaban en la Puerta de la Justicia y acababan desembocando en el Palacio de Comares donde el soberano se hacía visible a sus súbditos, bien en audiencia pública o privada.

La audiencia pública tenía lugar en el Patio del Cuarto Dorado, verdadera fachada de acceso al palacio de Comares. En su porche, protegido por un alero, verdadero dosel, símbolo de la divinidad o de la realeza, el soberano impartía justicia, apoyado sobre la pared más fastuosamente decorada de la Alhambra.


Al fondo del palacio de Comares, en el Salón de Embajadores o Salón del Trono, se celebraban las audiencias privadas. Como ha demostrado Cabanelas, el techo de madera de este salón representaba los siete cielos superpuestos del Cosmos musulmán sobre los que se encuentra, en su centro, el trono de Dios. Siempre que el soberano se sentaba en el trono quedaba cubierto y protegido por este techo, convirtiéndose este interior en un reflejo cósmico dentro del cual el gobernante tiene su lugar.

Es muy interesante destacar el papel que desempeña en el palacio la distribución del agua y de los jardines, cuyo fin no es solamente artístico, si tenemos en cuenta que el soberano es la sombra de Dios en la Tierra y que los jardines y el agua están asociados a la imagen del paraíso musulmán.

El patio típicamente hispano-árabe, rectangular, con fuente o alberca en el centro, y arquerías en los extremos que daban acceso a ricas alcobas o grandes salas, constituye el núcleo de los dos palacios:


Uno, el Patio de los Arrayanes, ocupado por una gran alberca y rodeado por un jardín cuyas plantas dan hoy nombre al Patio, se constituye en el eje del palacio de Comares. Al fondo del patio la gran torre de Comares, símbolo de autoridad real, se refleja sobre el estanque.



El otro, el Patio de los Leones ocupado por un jardín cuatripartito, dividido axialmente por paseos pavimentados, en cuyo centro se encuentra la fuente de bronce que ha dado nombre al patio, reúne a su alrededor las dependencias del palacio de su nombre. Los pabellones, así como las salas de Dos Hermanas y Abencerrajes, están, también, recorridos en su parte central por pequeñas acequias y en su centro se encuentran pilas o surtidores.

De una cierta tendencia al barroquismo manierista podemos caracterizar el arte nazarí. Tendencia que no constituye un exceso gratuito de ornamentación, sino, más bien, un rasgo estilístico de una civilización refinada que hizo del lujo un modo de reafirmar sus señas de identidad cultural.

fuente:artebajocinca lpm


3.- MEDINA AZAHARA

Medina Azahara es, sin embargo, una de las piezas menos conocidas y visitadas del patrimonio español. 
Medina Azahara o Madinat al-Zahra es una ciudad islámica de 112 hectáreas de superficie. Fue mandada construir por el primer califa de al-Andalus, Abd al-Rahman III en el año 936 ó 940, como parte del programa político, económico e ideológico puesto en marcha tras la instauración del califato. Como residencia personal y sede del gobierno, la zona palaciega albergaba las viviendas de los dignatarios más importantes y el conjunto de los órganos administrativos del Estado, que fueron trasladados desde Córdoba.

Durante los reinados de Abd al-Rahman III y al-Hakam II, la ciudad se convirtió en la capital de al-Andalus y por sus salones desfilaron los embajadores procedentes de los países mediterráneos y de la actual Centroeuropa.

Entre los años 1010 y 1013, durante la guerra civil que puso fin al califato omeya, se inició su abandono y saqueo y sus restos se utilizaron como cantera para otras construcciones.

Madinat al-Zahra es considerada como una de las cumbres del arte islámico, tanto por su estructura y disposición urbana como por la diversidad de sus materiales, las soluciones arquitectónicas empleadas y la extraordinaria riqueza y calidad de sus programas decorativos.

En el conjunto arqueológico se identifican los siguientes edificios y construcciones:

Salón Rico o salón de Abderramán III

Era utilizado para la recepción de embajadas importantes, así como para celebrar las fiestas anuales de ruptura del ayuno y de los sacrificios, que tuvieron lugar en Medina Azahara entre los años 971 a 976.
Este salón está decorado con relieves en mármol en sus zócalos, seguido por relieves de distintos motivos hasta la típica cubierta de artesonado de madera.

Constituye la pieza maestra del conjunto arquitectónico que incluye el Jardín Alto. Ambos, el Salón y Jardín, forman parte de una misma concepción con fuerte simbolismo religioso y político, que tiene por objeto la magnificación del califa.

Casa de los Visires


La sala de cinco naves de la Casa de los Visires se abre hacia una ancha y elevada acera, desde la cual bajan unas escaleras hacia una gigantesca plaza cuadrada, hoy adaptada como jardín.
Durante mucho tiempo fue llamado “la Casa del Ejército” pues las medidas de la sala y de la explanada parecen aludir a funciones representativas. Sin embargo hoy se supone que el edificio estaba a disposición del personal encargado de la administración.

Muralla y puerta norte


La medina estuvo rodeada por una fuerte muralla, que constituye más un límite que un dispositivo militar estrictamente defensivo. Sólo ha sido excavado el tramo central de la muralla norte, construida con sillares de piedra caliza, como toda la ciudad. Al exterior se refuerza con torres rectangulares y en el interior presenta contrafuertes.
En el centro de esta muralla norte se abre una puerta donde existía un camino que conectaba Medina Azahara con Córdoba.

Mezquita Aljama


En la terraza inferior se sitúa la Mezquita Aljama. De planta rectangular, aparece orientada hacia el sureste y sus elementos básicos (patio, sala de oración y alminar) se organizan según el esquema característico del occidente islámico.
La sala de oración es de planta basilical, con cinco naves separadas por arquerías de herradura. Al noroeste se levanta el alminar, de planta cuadrada al exterior pero octogonal al interior.

En el lateral oriental del Jardín Alto, un pasadizo cubierto (sabat) permitía al califa desplazarse hasta su interior, salvando el desnivel de la calle con un puente del que solo restan sus arranques.

El suelo de la sala de oración estaba cubierto con esteras de esparto, algunos de cuyos restos aparecieron en la excavación.

Se construyeron una serie de habitaciones frente a la fachada principal de la mezquita, que tanto por la distribución y emplazamiento, se pueden identificar como una casa de limosna (dar al-sadaka).

Visitar Medina Azahara es un complemento ideal al paso por Córdoba para llevarse una imagen completa de la vida de aquel Al Andalus.

Fuente | Portal de Museos y Conjuntos Arqueológicos de la Junta de Andalucía. 

ARTE DE AL-ANDALUS

Fuente: historiaparaaburrir
1.- ARTE E ISLAM

      Enfocar el arte islámico como producto de la dimensión social árabe, ahondando en sus principios genuinos mediante los cuales se trata de organizar y dar sentido a pueblos, comunidades e individuos. Desechar la idea deformada, distorsionada y tópica, tan extendida en Occidente, al conocer al Islam a través de una sola faceta, la religiosa, y consecuentemente enfrentarla hostilmente, bajo conceptos maniqueos, al cristianismo.



CONDICIONANTES SOCIO CULTURALES :
·         Localización geográfica y cronológica: origen y expansión (siglos VII al XV).
·         Pueblos nómadas de Arabia. Importante agricultura en el Sur (Yemen) y centros urbanos comerciales en el Oeste: La Meca.
·         Tendencias religiosas previas a Mahoma: politeísmo y culto a cosas y animales; pero también se tiende a estructurar un panteón de dioses y se aprecia un monoteísmo subyacente con influencias judías y cristianas (el Islam al principio podría pasar como una de las muchas sectas cristianas del momento).
·         Recibe influencias, previas y tras la respectiva conquista, de:
·         Mundo persa-mesopotámico.
·         Mundo bizantino (Oriente Próximo y Norte de África).
·         Pueblos visigodos.
En definitiva, de los Pirineos a la India, expansión por África.

La religión:
·         Los cinco pilares. En realidad: Único dogma (la profesión de fe) y  Cuatro preceptos básicos (oración, ayuno, limosna y peregrinación) a los que a veces se añade la yihad (misión de proselitismo del creyente, a veces guerra santa). Algunos (la oración sobre todo) tendrán importantes repercusiones en el arte.
·         La herencia judeocristiana: el Islam según Mahoma sería la culminación de la revelación de Dios (Alá), hecha primero a los judíos y luego a los cristianos (Jesús es para ellos un profeta más).
·         La no representación humana de Dios, siguiendo la tradición judía y de otros pueblos de la zona tendrá mucha importancia en el arte: poca escultura y pintura.
La expansión:
·         Durante la vida de Mahoma:
·         Año 622: La Hégira o huida de La Meca a Yatreb llamada desde ese momento Medina alNabi (ciudad del profeta).
·         Año 632, a su muerte: ha vuelto a la Meca y domina toda Arabia.
·         La expansión con los califas perfectos (632-661). Se conquista el imperio persa (Mesopotamia e Irán) y parte del imperio bizantino (Egipto, Siria, Jerusalén).
·         El califato Omeya (661-750) capital en Damasco. Época de unidad y de máxima expansión territorial.
·         El califato Abbasí (750-945) capital en Bagdad. División territorial. El único Omeya que sobrevive a la matanza se hace con el control de Al-Andalus en el 756, creando con el nombre de Abderramán I el Emirato independiente de Córdoba.


2.-CARACTERES GENERALES DEL ARTE ISLÁMICO

A. Urbanismo:La ciudad o medina.
·         Los musulmanes se encontraron con ciudades romanas que ocuparon Además fundaron otras nuevas mientras progresivamente iban modificando el aspecto de las ocupadas.
·          La parte principal de la ciudad era la medina. Generalmente estaba cercada de murallas. Muchas veces constituía la ciudad primitiva que iba a ampliarse con el paso del tiempo. Dentro de la medina se encontraba la mezquita mayor y generalmente próxima a ella la qaisariya o alcaicería. Era éste el lugar donde se abrían los comercios de productos ricos y más caros.
·         Era frecuente asimismo que, próximo a la mezquita hubiera un zoco o suq, esto es, un Mercado que podía ser permanente o abrirse ciertos días solamente. El número de zocos era variable. En relación con comercio y mercado también existían varias fanadiq o alhóndigas lugar que al tiempo servía como depósito de mercancías importadas y de hospedería para comerciantes. Podía encontrarse en las cercanías de la mezquita el alcázar con su alcazaba de defensa. Entre los edificios públicos eran frecuentes loa baños de origen y disposición romanas.
·          Generalmente el crecimiento exigió que se empezaran a construir fuera del recinto inicial habitaciones que constituirían los arrabales. Tanto ésta como los arrabales se dividían en barrios (harat) de muy diferente extensión.
·          El trazado de las calles era de extrema irregularidad. Eran muy frecuentes y numerosas las calles secundarias estrechas y retorcidas. Entre ellas, la calle ciega, esto es, la calle estrecha que no tenía salida sino que moría en una casa.
·          Tanto en las calles sin salida como en otras secundarias de estrechez suma se abrían a cierta altura pasos altos entre casas o se colocaban arquillos con misión de entibo lo que confería un aspecto aún más característico a estos ambientes recoletos. En estas calles no había ningún tipo de comercio y la puerta era casi el único vano a la calle. El sistema de vida de puertas adentro en torno al patio interior favorecía esta disposición. En todo  caso podían existir algunas ventanas saledizas que los cristianos llamaban ajimeces. Estaban las ventanas o balcones cerradas con celosías espesas que impedían ver lo que ocurría en el interior y por el contrario permitía a las encerradas mujeres contemplar lo que ocurría fuera.
·          En las afueras de la ciudad, la musalla o saria era un espacio muy amplio y despejado al aire libre donde se reunía gran muchedumbre en ciertas fiestas al año como en los inicios de Pascua para hacer la oración al aire libre y también para rogativas pidiendo lluvia. A veces la musalla coincidía con la musara, amplia explanada situada en las afueras donde se realizaban paradas y entrenamientos militares.


B. Arquitectura:
  • Tipología: Mezquitas (Ver Mezquita de Córdoba) y Palacios (Ver La Alhambra): eran la residencia del califa. Constaba de una parte pública, donde se localizaba el salón del trono y la sala de audiencias; y de una parte privada, donde podíamos encontrar los aposentos, los baños y la zona especial reservada para las mujeres, el harén. 
  • Edificios de poca altura, inscritos en volúmenes cúbicos.
  • Armonía con el paisaje.
  • Simplicidad externa y decoración interior.
  • Materiales constructivos “pobres”: mampostería, ladrillo, yeso y madera.
  • Cubiertas planas de madera y más tarde, bóvedas de cañón, de crucería.
  • Pilar de ladrillo y columna reaprovechada. (Material de acarreo).
  • Capiteles: http://aprendersociales.blogspot.com.es/2009/11/capiteles-andalusies.html
  • Arcos apuntados, de herradura, polilobulados.


PARTES DE LA MEZQUITA
1.- Mihrab: nicho en dirección a la Meca. 
 2.- Qibla: muro del fondo. 
 3.- Maqsura: espacio acotado para el príncipe.
4.- Mimbar: púlpito de oración y sermón. 
 5.- Haram: sala de oración. 
 6.- Iwan: sala de recepción.  
7.- Sahn: patio. 
 8.- Sabil: fuente de abluciones.


C. Ornamentos:
  •    La decoración es uno de los  elementos que más contribuye a dar unidad al arte islámico, da a sus obras un sello peculiar que las hace fácilmente reconocibles.
  •       Está estrechamente ligada a la arquitectura. Aunque, a diferencia de occidente, el monumento islámico se caracteriza más por su decoración que por su estructura. No obstante, todas las manifestaciones estéticas van revestidas de decoración cualquiera que sea el material, el tamaño o la técnica empleada.
  •       La composición se basa en dos principios: ritmo repetitivo y estilización. Se repiten los mismos motivos porque no existe un vocabulario ornamental único para cada tipo de objeto o edificio.
  •       Aunque gran parte del repertorio ornamental es heredado, los artistas musulmanes crean una nueva forma de expresión. Cuatro son los elementos básicos: la caligrafía, los motivos vegetales, los geométricos y los figurativos. Forman una decoración profusa, caracteriza por el horror vacui. Todas las obras destacan por su elegancia y refinamiento.
  • Tipos: geométrico, epigráfico (escritura coránica: cúfica, alargada y angulosa, y nesjí más redondeada) y de ataurique (vegetal estilizado).
  • Mocárabes: decoración de prismas yuxtapuestos y dirigidos hacia abajo, que acababan  en  un  estrechamiento  prismático,  cuya  superficie  inferior  es cóncava y recuerdan a las estalactitas.
  • Los motivos figurativos: De manera generalizada, se cree que el Islam prohíbe expresamente la representación de figuras humanas y animales. No es cierto. Las representaciones figurativas sí están ausentes en los edificios religiosos y en los objetos de culto. Pero no en las obras de carácter civil. Como ejemplo baste recordar la ilustración de libros.
    LA IMPORTANCIA DEL AGUA Y DE LA LUZ
          Sin ser en sí motivos ornamentales, inciden en la decoración de manera especial. El agua es un complemento básico de la arquitectura islámica. A su valor ritual y simbólico se une su función refrescante. La luz sirve tanto para modificar los elementos decorativos como para crear otras formas ornamentales. Ambos incrementan el dinamismo de la decoración y aumentan el impacto visual del edificio.

D. Escultura

Entre las obras a destacar en el panorama de la escultura hispano musulmana podemos señalar, por ejemplo, la fuente de los Leones, de la Alhambra de Granada. Pertenecen a los siglos X-XI y muestran rasgos muy orientales en su ejecución. También de esta época, encontramos pilas de mármol procedentes de Córdoba y Sevilla, con relieves de animales luchando o temas festivos. Los relieves son planos, siguiendo una técnica parecida a la de la talla en marfil.

Los objetos realizados en marfil tienen gran interés. Las figuras se coloreaban con rojos y azules, y los temas, de procedencia oriental, se centraban en representaciones historiadas y motivos vegetales, además de los animales, del tipo de los realizados en mármol. La mayoría de estos objetos son botes o tarros para perfumes y cajas de joyas. Pertenecen en su mayoría al siglo X. De esta época es uno de los objetos más antiguos: el Bote de Zamora, probablemente salido del taller que se instaló en Medina-Azahara. Otra obra importante es el llamado Bote de Almuguira, que se conserva en el Louvre. Dentro de un marco lobulado aparecen músicos y los fondos son rellenados con motivos vegetales.
Tras el fin del Califato de Córdoba, se estableció en Cuenca, a comienzos del siglo XI, un importante taller de marfiles que trató de imitar el esplendor cordobés, aunque el resultado es menos perfecto y los materiales más pobres.


E. Pintura, mosaico y cerámica.
La pintura islámica es escasa y se utiliza fundamentalmente con el fin de adornar las construcciones. El arte del mosaico es apreciable en la cúpula del mihrab de la mezquita de Córdoba, que realizaron artistas bizantinos.

La cerámica es una de las artes que más desarrollo tuvo en la Al-Andalus, utilizado con profusión en Granada. En los siglos XIV y XV los azulejos de tonos azules y dorados se utilizaron también para la decoración de las casas más nobles. Técnica de la cuerda seca.

                                                             




RESUMIENDO
ENLACES A:
1.- resumen bastante completo, con:
Características generales de la arquitectura.


  • Arte Califal: Mezquita de Córdoba y Medina Azahara.
  • Arte Almohade: Giralda y Torre del oro.
  • Arte Nazarí: Alhambra.
Falta Arte de Reinos de Taifas, Palomero no lo da en su libro tampoco: http://www.slideshare.net/gduran/arte-de-al-andalus

2.- Artículo PDF que resume ligeramente las dos obras más importantes del Arte andalusí: Mezquita de Córdoba y Alhambra de Granada.

domingo, 13 de enero de 2013

ARTE BIZANTINO

1.- INTRODUCCIÓN
El Imperio Bizantino premedieval
El Imperio Romano se dividió en a finales del S.IV d.C. tras la muerte del emperador Teodosio, que legó a cada uno de sus dos hijos una de las partes: a Acadio, la parte oriental, con capital en Constantinopla, y a Honorio, la parte occidental, con capital en Rávena.
Mosaico bizantino
Esta división no fue arbitraria. La economía, sociedad, lengua, que en la zona oriental era predominantemente griega. La cultura e incluso los ritos litúrgicos se diferenciaban mucho en las dos áreas del antiguo imperio.
Con la caída en el 476 del Imperio Romano de Occidente, este territorio occidental se dividió en centros independientes de poder, los llamados reinos germánicos, y en consecuencia el Imperio de Oriente se convirtió en el único sucesor legítimo del Imperio Romano y principal potencia del Mediterráneo, tanto en el plano político como militar, económico y cultural. 

Al Imperio de Oriente se le va a denominar Imperio Bizantino porque Constantinopla era una antigua colonia griega fundada en el Bósforo en el siglo VII llamada Bizancio.
Constantino creó sobre esta colonia, 330 d. C. una nueva ciudad a la que dio su nombre, convirtiéndola en el centro político y militar de la zona oriental del Imperio. Cuando éste se dividió, Constantinopla se convirtió en la capital del Imperio de Oriente, que por extensión de la palabra Bizancio fue denominado Imperio Bizantino.
Los propios soberanos germánicos del Mediterráneo occidental mantenían la convicción de que el emperador de Oriente era la autoridad suprema del poder legítimo y, por ello, los distintos reyes germánicos mantenían su lealtad a Oriente y se manifestaban vasallos del emperador.
El Imperio Bizantino, por su parte, seguía siendo el centro del mundo conocido, pero a pesar de haber superado la avalancha de las invasiones bárbaras sin sufrir grandes daños, puesto que las desviaron hacia occidente, era un imperio bastante desintegrado por la herejía monofisita.
Dicha herejía aseguraba que Cristo sólo tenía naturaleza divina. Este conflicto teológico estaba provocando grandes divisiones en el Imperio.
Esta desintegración del Imperio finalizó en el año 518 cuando Justino I accedió al trono imperial y especialmente con su sucesor, Justiniano, que accede al trono en el 527, momento en el que comienza la época de esplendor político y cultural del Imperio Bizantino.

En este momento los territorios del antiguo Imperio Romano estaban divididos en:
  • Imperio Romano de Oriente, presidido por Justiniano
  • Reino de los Visigodos
  • Reino de los Francos
  • Reino de los Ostrogodos
  • Reino de los Vándalos.
Mosaico bizantino con la imagen de Justiniano. Impulsor del ImperioJustiniano, motivado por la idea de renovar el antiguo Imperio Romano, emprende la conquista del Mediterráneo occidental.
Como novedad, Justiniano concibe el Imperio Romano como un imperio Cristiano, de ahí su obsesión por librar a sus súbditos del poder de los cismáticos arrianos, que conlleva poner fin a la soberanía de los germanos.
En el ideal de Justiniano se ven unidos fe y política. De este modo, conquista Italia a los ostrogodos, África a los vándalos y una parte de Hispania, la Bética, a los visigodos.
Justiniano era un hombre de excelente formación de procedencia latina más que griega. Era un gobernante obsesionado por conseguir un poder ilimitado. Él a sí mismo se considera representante de Dios en la tierra, y asume en consecuencia tanto el poder político como el religioso.
Mosaico bizantino con la imagen de TeodoraTeóricamente, él admite que existen dos instituciones de poder paralelas, el político y el religioso, que no deben interferirse, pero este deseo de poder le convierte en la práctica en un "rex-sacerdos", un rey sacerdote, un césar-papa, creando un sistema político-religioso llamado "cesaropapismo".
Aun siendo un hombre muy amable, aparece en público con un ceremonial tan grandioso y tan inaccesible que le convierte ante sus súbditos en el símbolo más evidente del poder absoluto. Se casó con Teodora, una actriz de teatro y prostituta de gran inteligencia, tanto que se convirtió junto a Justiniano en el gran poder del Imperio Bizantino.

El Imperio Bizantino se subdivide en tres etapas:
1ª edad de Oro o época de Justiniano (S. VI-IX): intentan mantener unido el Imperio. Se gesta el estilo  Bizantino. Construyen las principales obras.
2ª Edad de Oro (2ª mitad S IX- inicios S XIII). Época de madurez. Se produce el cisma religioso en 1054, la iglesia Ortodoxa se consolida.
3ª Edad de Oro (S. XIII- S XV). Periodo de decadencia y desintegración del Imperio. Finaliza cuando Constantinopla cae en manos de los turcos en 1453.







2.- LOS EDIFICIOS BIZANTINOS Y LA CÚPULA DE SANTA SOFÍA:
 Características:
Los pilares del arte Bizantino son: la herencia Paleocristiana, las formas clásicas helenísticas, la religión cristiana ortodoxa y la influencia oriental.

  • El poder recae en una monarquía Autocrática (origen divino) y en el Cesaropapismo  (intervención del emperador en los asuntos religiosos).
  • Es un imperio centralizado, burocrático, donde el emperador ejerce una fuerte influencia en la vida, en la organización urbana y en la creación del arte.
  • Obsesión por convertir a Constantinopla (actual Estambul) en una gran urbe que se asemeje a Roma.
  •   Basílica de planta Rectangular y eje longitudinal. Sigue la tradición paleocristiana. Los mejores ejemplos están en Rávena, San Apolinar in Classe. Pertenece a la 1ª Edad de Oro, S VI, época de Justiniano.  Situada en Classe, un suburbio del puerto de Rávena; es una iglesia de planta basilical.El interior, dividido en tres naves separadas por arcadas, termina en un ábside al que se accede a través de un arco de triunfo semejante a los de las primeras basílicas paleocristianas. Las ventanas sobre las naves laterales, más bajas, iluminan la nave central:
  • El PRESBITERIO (altar) estaba reservado al obispo y celebrantes. Un mosaico con una cruz decora el ábside.
  • Las NAVES para los bautizados.
  • El ATRIO para los no bautizados.
  • ·   San Vital (planta octogonal/ valiosísimos mosaicos) de Rávena presenta planta centralizada con todos los elementos dispuestos alrededor de una gran cúpula sostenida por pilares y columnas.      Construida entre el 526 y el 547 se aleja de la influencia romana, aunque tiene cierto aire occidental: proporciones esbeltas que acentúan la verticalidad, tambor con ventanales sobre el que descansa la cúpula. El INTERIOR es fastuoso en decoración: mármoles, pinturas al fresco, mosaicos como los de JUSTINIANO y TEODORA, junto a exquisitos capiteles a TRÉPANO que recuerdan al arte musulmán.









3.- LA DECORACIÓN MUSIVARIA

ICONOCLASTAS E ICONÓDULOS
El emperador León III el Isaurio prohibió la adoración de las imágenes que representaban a Cristo y a los santos en 726. Lo hizo por razones de orden religioso y político. Su hijo, Constantino V (741-775), heredó un grave enfrentamiento entre la población mayormente a favor del uso de imágenes y la postura oficial, que finalmente concluyó utilizando su poderío militar.
Tras el segundo concilio de Nicea en 787 se afirmó la veneración de iconos, con base en la encarnación de Jesucristo en hombre.
El emperador León V (813-820) instauró un segundo periodo de luchas en 813, continuado por los siguientes emperadores hasta Teófilo. Al morir este, su esposa Teodora movilizó a los iconódulos y proclamó la restauración de iconos en 843.

El gusto por la riqueza y la suntuosidad ornamental del arte bizantino, eminentemente áulico, exigía el revestimiento de los muros de sus templos con mosaicos, no sólo para ocultar la pobreza de los materiales usados, sino también como un medio para expresar la religiosidad y el carácter semidivino del poder imperial (cesaropapismo).
De la Primera Edad de Oro destacan el conjunto más importante es el de Rávena, que enlaza con los mosaicos paleocristianos del siglo V: en las iglesias de San Apolinar Nuevo y San Apolinar in Clase se cubre sus muros superiores con mosaicos que representan, en la primera un cortejo procesional, encabezado por los Reyes Magos, hacia la Theotokos o Madre de Dios, en la segunda, en el ábside, se muestra una visión celeste en la que San Apolinar conduce un rebaño.
La obra maestra de del arte musivario, es sin duda alguna, el conjunto de mosaicos de San Vital de Rávena, compuestos hacia el año 547, y en los que se representan varios temas bíblicos y en los laterales del ábside los grupos de Justiniano y de su esposa Teodora con sus respectivo séquito.
Terminada la lucha iconoclasta, a mediados del siglo IX es cuando verdaderamente se configura la estética bizantina y su iconografía. Surgirá una nueva Edad de Oro, la segunda, que supondrá el apogeo de las artes figurativas, irradiando sus influjos al arte islámico, por entonces en formación, y al naciente arte románico europeo.
Las figuras acusan una cierta rigidez y monotonía, pero muy expresivas en su simbolismo, con evidente desprecio del natural y las leyes espaciales; son alargadas y con un aspecto de cierta deshumanización.
Los nuevos tipos iconográficos se adaptan simbólicamente, según un programa prefijado (Hermeneia), a las diferentes partes del templo: el Pantocrátor (Cristo en Majestad bendiciendo) en la cúpula, el Tetramorfos (cuatro evangelistas) en las pechinas, la Virgen en el ábside, los santos y temas evangélicos en los muros de las naves.
Los modelos más repetidos son las figuras de Cristo con barba partida y edad madura (modelo siríaco) y de la Virgen que se presenta bajo diversas advocaciones (Kyriotissa o trono del Señor en la que sostiene sobre sus piernas la Niño, como si fuera un trono; Hodighitria, de pie con el Niño sobre el brazo izquierdo mientras que con el derecho señala a Jesús como el camino de salvación - es el modelo desarrollado en el gótico -; la Theotokos, o Madre de Dios, ofrece al Niño una fruta o una flor; la Blachernitissa o Platytera con una aureola en el vientre en el que parece el Niño indicando la maternidad de la Virgen).
Otros temas muy repetidos son la Déesis o grupo formado por Cristo con la Virgen y San Juan Bautista, como intercesores, y los dedicados a los doce fiestas litúrgicas del año entre las que destaca la Anastasis o Bajada de Cristo al Limbo, el Tránsito de la Virgen, la Visón de Manré, es decir, la aparición de los tres ángeles a Abrahám, simbolizando la Trinidad.
Durante la Tercera Edad de Oro el mosaico continuó en uso hasta el siglo XIII, en esta época se enriquece la iconografía de los ciclos "marianos", de los santos y evangélicos, a la vez, que por influjos italianos, se aprecia una mayor libertad compositiva y una evidente manierismo en las estilizaciones.
Destruidos los mosaicos de Constantinopla quedan como únicas referencias los de San Marcos de Venecia, con abundante empleo del dorado que ejercerán un marcada influencia en las obras góticas de Cimabue, Duccio y otros pintores italianos.
La pintura sustituye al mosaico en esta Tercera Era, contando con el precedente de los interesantes conjuntos de iglesias rupestres de Capadocia, en Asia Menor.
Son importantes los talleres rusos de Novgorod y Moscú, donde trabaja Teófanos el Griego, fresquista y pintor sobre tabla en el siglo XIV y en la centuria siguiente destacan como obra maestra la Virgen de Vladimir (Moscú) y el monje Andrés Rublev o Rubliov especialmente a través de su icono de la Trinidad, este icono del siglo XV es considerado como el más importante icono bizantino de la escuela rusa, representa a la Trinidad a través de la escena bíblica llamada visión de Manré, es decir tres ángeles que se aparecen al patriarca Abrahám. Se caracteriza por el aire melancólico, de intensa espiritualidad, en la que el ángel del centro, con túnica roja, se cree que representa a Cristo con un árbol al fondo; el de la izquierda representa a Dios Padre y el de la derecha al Espíritu Santo. La perspectiva es típica del tipo bizantino, es decir, inversa, abriéndose las líneas conforme se alejan de los ojos del espectador.
Algo más tardía son las escuelas veneciana y cretense donde destacó Andrea Riccio de Candia, a quien se atribuye la creación del famosísimo icono de la Virgen del Perpetuo Socorro.
La pintura de iconos ha seguido manteniéndose durante toda la Edad Moderna, tomando como referencia estética los caracteres de la pintura bizantina clásica, que se impone a las influencias italianas.
Las colecciones de iconos más completas se encuentran en la galería Tretiakov de Moscú, en el museo Pushkin de San Petersburgo, en la catedral de Sofía (Bulgaria) y en el museo de iconos La Casa Grande de Torrejón de Ardoz (Madrid). En la catedral de Cuenca se encuentra el díptico de los déspotas de Epiro correspondiente a la escuela yugoslava.
Paralelamente se desarrolla la realización de miniaturas para los códices purpúreos, llamados así por el uso de fondos de púrpura. De la primera época es el Génesis de Viena, del siglo V, los evangeliarios de Rábula y de Rossano, ambos del siglo siguiente.
En las etapas siguientes destacaron los salterios con abundantes representaciones en toda la página o en los márgenes llenas de sentido narrativo. Destacan el Menologio de Basilio II (Biblioteca Vaticana) y el tratado de Cinegética de Oppiano (París).
En las artes suntuarias sobresalieron gracias al ambiente cortesano bizantino.
Las labores textiles se inspiraron en los modelos sasánidas (motivos encerrados en círculos); en la orfebrería sobresale el uso de los esmaltes sobre metales preciosos, siguiendo la técnica del tabicado o alveolado de origen germánico, en el que los colores se separan por filamentos de oro. La obra maestra de la orfebrería es la Pala de Oro, San Marcos de Venecia o el icono esmaltado de San Miguel del mismo templo.





Fuente:arteguias.com y anacob